10 personalidades recuerdan el mejor regalo de Navidad Recibieron regalos de todo tipo, por ejemplo, un casco de astronauta, un par de zapatillas para fútbol, una muñeca de trapo y otra de ballet. Obsequios que marcaron una parte de sus vidas.
La Navidad en Beijing • Este enorme árbol se exhibe en el área de mayor movimiento comercial de Beijing.
La Navidad deja, en la mayoría de los creyentes, recuerdos imborrables que se atesoran en un rincón del corazón. En esta entrega, 10 personalidades se animaron a compartir con La Razón, cuál es el regalo que recuerdan con más cariño y nostalgia, y qué fue de él.
Con ese fin se escogió a destacadas personalidad es de diversos ámbitos, como la música, la plástica, la política, la belleza y el deporte. Pese a que la pregunta se relaciona con un presente material, nueve de ellos coincidieron en que pensar en la festividad obliga, de inmediato, a pensar también en la familia, el mayor de sus regalos.
Así, José Kinn, ministro de Obras Públicas, asegura que lo que más recuerda es haber pasado cada Navidad en compañía de sus padres. “Siempre fue en un ambiente festivo de cariño y amor. Eso es lo que me queda”.
Como él, Álex Contreras, vocero presidencial, valora que la vida le haya regalado a su hija Libertad, aunque también admite que de niño siempre recibió regalos envidiados por los otros niños, pero que nunca conservó por ser un pequeño destructor.
Mientras que el ex presidente Carlos Mesa recuerda que el mejor regalo que tuvo fue un casco de astronauta que le dio su papá; Zulma Yugar, artista, afirma que su obsequio más preciado es una muñeca de trapo a la que llamó igual que la tía que se lo dio.
El único de los consultados que reveló que no guarda ningún recuerdo de su infancia en Navidad fue Félix Patzi, ex ministro de Educación, debido a que él creció en el área rural del altiplano, donde esta fiesta es casi inexistente para los aymaras, que de a poco la conocen.
Reacciones
Un vecino me regaló zapatillas
WALDO ALBARRACÍN. Defensor del Pueblo “Recuerdo que de niño me gustaba muchísimo jugar fútbol, pero cierto año no tenía tenis para participar en el campeonato de mi zona. Esa vez fue mi vecino quien me regaló el par de zapatillas que me hacían falta para que juegue y represente a la zona. Esos tenis no los tengo guardados porque los usé en esa época. Pero debo decir que mi mejor regalo son mis hijos: Rodrigo, Waldo, Franco y Valentina”.
Junto a mi esposa viajé a Tierra Santa
GIL IMANÁ. Artista plástico El artista plástico Gil Imaná repasa sus recuerdos de Navidad y no duda cuando indica que su mejor regalo de la época fue un viaje que hizo a Tierra Santa junto a su esposa. “Sin duda, mi mejor regalo se produjo en 1982 cuando mi esposa (Inés Córdoba) y yo viajamos a visitar Tierra Santa. Fruto de esa visita tenemos en la familia paz interior, amor, tranquilidad y fe. Yo creo que ahora no hace falta nada más en nuestro entorno”.
Mi regalo más grande es mi hija
ÁLEX CONTRERAS. Vocero presidencial “Nací en Quechisla, un centro minero al sur de Potosí, y tal vez por eso tuve regalos en el aspecto material, muy lindos, pues como mi padre era jefe de pulpería nos escogíamos los obsequios; éstos eran de los más envidiables, incluso por algunos niños de las ciudades, pero no tengo ni uno guardado porque siempre he sido destructor. Aunque pienso que mi regalo más importante y más grande en la vida ha sido mi hija Libertad”.
Fue una muñeca bailarina de ballet
ADRIANA SAAVEDRA. Miss La Paz “El regalo que más me gustó fue una muñeca bailarina de ballet. A mis siete años moría porque Papá Noel me la traiga y pedí mucho por ella. Cuando la tuve me emocioné y jugué mucho. Es de casi 50 centímetros, tiene sus ropas de ballet y su cassete para que baile. La tengo todavía y está guardada en un lugar seguro porque mi hermanita la puede agarrar y arruinar. Tengo miedo de eso, pero creo que ya se la obsequiaré”.
Me regaló una muñeca de trapo
ZULMA YÚGAR. Artista “Por supuesto que recuerdo cuál fue mi regalo preferido. Cuando era niña, mi tía Clementina, la hermana de mi padre, me regaló una muñeca de trapo, la quise muchísimo, por eso la bauticé con el mismo nombre de mi tía, incluso me acuerdo que habían ocasiones en que declamaba para ella. Aunque la guardé más de 30 años, lastimosamente con los traslados que realicé ya no la tengo. Fue una pérdida que me dolió muchísimo”.
Pasé las navidades con mis padres
JOSÉ KINN. Ministro de Obras Públicas “Me es difícil decirlo, en realidad no recuerdo uno en especial, pues he pasado todas las navidades con mis padres en un ambiente muy festivo en el que había mucho cariño y amor, y eso es lo que me queda de las fiestas navideñas. En casa pedíamos que llegue (la Navidad) para estar en familia, teníamos un buen calor familiar. En cuanto a juguetes, siempre tenía la expectativa de recibir alguno, pero no tuve uno en especial que ahora recuerde”.
Es un casco de astronauta
CARLOS MESA. Ex presidente de Bolivia “El regalo que más me gustó fue el que me lo dio mi padre cuando tenía nueve o 10 años. Era un casco de astronauta, pues estaba enamorado de la carrera espacial, quería ser astronauta. Todavía lo guardo en mi casa, lo tengo en mi depósito para ver si a uno de mis hijos le gustaría heredarlo, no para jugar porque ya son mayores, sino para mis nietos, aunque me imagino que comparado con lo que ahora hay, el casco es un chiste”.
Valoro el regalo en virtud al cariño
CARLOS BORJA. Director de Bolivia Deportes
“El cariño de mis amigos y de mis hijas; yo valoro el regalo en virtud al cariño con el que me lo entregan, sea cual fuera el obsequio. Si alguien me regala una corbata con amor, yo aprecio esa muestra de cariño y de gratitud, pero si alguien me obsequia una cosa lujosa o un anillo de oro, y lo hace sólo por compromiso, la verdad no me agrada mucho. Esos regalos que me brindan con cariño los guardo en un lugar especial en casa”.
Crecí en el campo y no tuve un regalo
FÉLIX PATZI. Ex ministro de Educación
“La verdad, no recibí ningún regalo cuando era niño y creo que fue por dos razones: la primera porque yo crecí en el campo y eso de los regalos no es una cultura asumida por la gente que vive en los pueblos, por eso antes pasaba totalmente desapercibida la Navidad. Y segundo, porque cualquier familia del campo no tiene recursos para comprar un regalo. Recién las iglesias organizan actividades para la Navidad en el campo”.
Es un ángel, que lo llevo conmigo
PATRICIA BALLIVIÁN. Presidenta de la ABC
“Yo creo mucho en los ángeles porque pienso que Dios pone a cada una de las personas a uno de ellos para que nos cuide y proteja de todos los males. Por eso, para mí es muy significativo el hecho de que en la Navidad del 2003 mi mejor amigo me haya regalado, en una cadenita, la imagen de un ángel. Esa cadena la llevo todos los días conmigo, siento que me protege y me guía en las actividades que realizo”.