En su periodo de transición, la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS) tiene más reclamos que los que recibía la privada Aguas del Illimani el año pasado, según los datos estadísticos de la Superintendencia de Saneamiento Básico (Sisab).
Entre enero y noviembre, EPSAS tuvo 42.130 quejas, frente a 37.661 de Aguas del Illimani en todo el año 2006. La cifra fue respaldada por el presidente de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de La Paz, Germán Arteaga, quien señaló que la empresa tarda demasiado en atender las reclamaciones.
El gerente general de EPSAS, Víctor Hugo Rico, explicó la lentitud en la atención de los reclamos de emergencia argumentando la falta de personal, en un momento en que las obras en las calles se multiplican.
"En la actual circunstancia el personal es insuficiente, puesto que este año los trabajos de desarrollo urbano se incrementaron en las ciudades de La Paz y El Alto, lo mismo que las instalaciones de gas natural domiciliario, donde se presentan continuamente rupturas de tuberías", agregó. Reconoció que las quejas de la gente se incrementaron en 15 a 20%.
A pesar de los problemas, Rico anunció que la empresa aspira llegar con sus servicios a Achocalla, Viacha y Palca, áreas que están fuera de concesión.