En vísperas de un diálogo, previsto para la próxima semana, lo pertinente es deponer la animadversión. Más todavía, distender los estados de ánimo y hallarse dispuestos a ceder en algo y obtener a cambio otro tanto. Ésa es la predisposición que debe existir.
La descalificación del oponente, desde el momento en que nada positivo se le encuentra, es el estado de ánimo que prevalece entre políticos, dirigentes y representantes regionales, actores sociales y líderes empresariales, salvo algunas excepciones, lo que permite establecer, con pesar, que existe un clima poco propicio para resolver los problemas que aquejan al país, en el nuevo año que comienza.
La Razón realizó un sondeo de opinión con la finalidad de conocer lo que harían 25 líderes nacionales para detener la espiral de confrontación que se halla en pleno desarrollo.
Algunos de ellos coinciden en considerar al diálogo como la vía más propicia para resolver la crisis política que atraviesa el país. Cinco prefectos de departamentos opuestos al Gobierno, así como Poder Democrático y Social (Podemos) y Unidad Nacional (UN), se pronunciaron por la concertación, aunque con dudas. A su vez, los actores sociales afines al partido en función de gobierno admitieron que no encuentran nada bueno entre los opositores y, más bien, piensan que la pugna existente es una pelea entre ricos y pobres.
Al mismo tiempo, cabe destacar que entre los que no se identifican como adversarios del Gobierno, lo critican por su tendencia a la beligerancia y al sectarismo.
En vísperas de un diálogo, previsto para la próxima semana, lo pertinente es deponer la animadversión. Más todavía, distender los estados de ánimo y hallarse dispuestos a ceder en algo y obtener a cambio otro tanto. Ésa es la predisposición mayoritaria que debe existir para un diálogo; de lo contrario, lo que se conseguiría es agravar la crisis que agobia a los bolivianos.
Afortunadamente, hay también voces que se pronuncian a favor de un diálogo fructífero. El prefecto de Pando, Leopoldo Fernández (Podemos), sostuvo que el Presidente, al querer hacer transformaciones, sin duda alguna, tiene una intención buena y sana. Agregó que, por tanto, habría que entender que estos propósitos del Poder Ejecutivo serían factibles y alcanzables en la medida que lo haga tomando en cuenta a todos los actores, sin ninguna excepción.
El jefe de Unidad Nacional y constituyente, Samuel Doria Medina, planteó que la resolución de los problemas sea a través de los votos y de los mecanismos democráticos. Alude así a los referendos que tendrían que realizarse en el curso de este año. Con anterioridad, Doria Medina propuso que las tres consultas que se espera efectuar este año, se reduzca a una sola.
El presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Branko Marinkovic, afirmó que las luchas cívicas de este departamento siempre se han desenvuelto en el marco de la ley y mediante el diálogo. Sobre esta base, los cruceños tendrían la misión de dedicarse con alma, vida y corazón a preparar el referéndum en el que la población vote y apruebe la propuesta de estatuto autonómico, que —asegura— desde su primer párrafo garantiza e impulsa la unidad de Bolivia.
René Joaquino, alcalde de Potosí, declaró que se tiene que dar un proceso de reconciliación nacional y propuso que se construya un gran pacto social, lo que no se hizo hasta ahora.
Como quiera que sea, los hechos advierten que la solución urge y que el país no puede darse el lujo de más demoras.