En menos de una semana, el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) destituyó a los directores de las regionales de Beni y Santa Cruz, que se suman a sus ex colegas de Tarija, Chuquisaca, Potosí, La Paz y Pando removidos el año pasado.
Pablo Greminger (Beni) y Dionisio Rivas (Santa Cruz) son las personas afectadas con la decisión de la dirección nacional. El primero fue destituido hace menos de una semana y el último ayer. El año pasado corrieron la misma suerte Armando Orgaz (de la regional de Chuquisaca), Carlos Cruz (Potosí), Remberto Molina (Tarija), Mario Pacosillo (La Paz) y Limberg Rossel (Pando).
La razón de estas destituciones, explica el director nacional del INRA, Juan Carlos Rojas, se debe a cambios “necesarios“ de cara a la nueva gestión.
Dionisio Rivas, ahora ex director departamental del INRA Santa Cruz, recibió ayer su memorándum de despido, según él mismo confirmó a La Razón, que se debe —dice— a “presiones” que recibió desde la oficina nacional.
“Hoy (ayer) estoy dejando el cargo de esta dirección departamental. Lo hago por presiones que vienen desde La Paz, de dirigentes nacionales, del Ministerio (de Desarrollo Rural), es lo que, al menos, me ha comunicado el director nacional; fue una decisión tomada desde ese nivel”, reveló la ex autoridad.
Al respecto, el director nacional, Juan Carlos Rojas, afirmó: “El director departamental de Santa Cruz era interino, fue designado por el director nacional. Se ha decidido darle vacación mientras se nombre un director oficial porque es momento de hacer cambios en distintos lugares, también se lo está haciendo con los responsables de equipos. Para afrontar desafíos es necesario hacer cambios”.
Pero Rivas fue más concreto y aseguró que las presiones recibidas provinieron, entre otros, del dirigente campesino Isaac Ávalos. “Del dirigente Isaac Ávalos y de (algunos) diputados; es lo que me han comunicado. Pese a todo he recibido apoyo de los dirigentes locales, de las autoridades de la región. Sé que hay intereses personales, sé que no son políticos sino personales y que hacen daño al país”, dijo.
Este medio intentó, sin éxito, comunicarse con Ávalos.
Por su lado, el viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, afirmó no tener conocimiento sobre la situación, aunque no descartó las presiones en un ambiente de conflictividad social, aunque éstas —afirma— no provinieron de su persona u oficina.