La Policía se rectificó ayer y señaló que el chofer de la volqueta que chocó frontalmente con un minibús y causó 15 muertos y nueve heridos en la vía La Paz-Copacabana, falleció en el lugar de los hechos y no fugó, como informó preliminarmente.
El jefe de la división Accidentes de Tránsito, coronel Juan Baldivieso, puntualizó que "se manejaba la hipótesis de que el chofer de la volqueta había abandonado el lugar de los hechos. En la relación de fallecidos habían dos personas no identificadas".
"Tras la investigación, se ha establecido que una de esas personas es Rudy Quispe Suxo, conductor y propietario de la volqueta que provocó este hecho".
El mayor Edwin Ugarte, jefe de la Patrulla Caminera del puesto de San Roque, complementó que los comunarios dijeron que vieron a una persona salir de la volqueta, y subirse a un minibús, "era un acompañante ocasional".
Empero, Baldivieso advirtió que ese testigo confirmó que el conductor realizó un adelantamiento a otro minibús. "Eso está prohibido en la norma de Tránsito, y por el exceso de velocidad se produjo este impacto".
Por otra parte, aseveró que de acuerdo a la lista de pasajeros, en la tranca de San Roque "el minibús reportó 14 personas. Habían niños, pero podemos presumir que estaban en las faldas de sus padres y que después de la tranca subieron más personas al motorizado siniestrado".
Ugarte tiene otra versión. Aclaró por su parte que "el minibús tenía seis hileras de tres personas, en ellas iban 18 personas, que iban sentadas, tres niños de uno a cuatro años, con lo que la cifra sube a 21, más el ayudante, quien va parado, hacen un total de 22 víctimas de ese lado".
De parte del camión, "estaban el conductor, quien falleció, y el herido, que por efectos del golpe estaba aturdido, subió a un minibús y se fue. Total, 24".