Funcionan 2 grupos de espionaje irregulares Así lo denuncian el Vicepresidente y el Ministro de Gobierno. Anuncian que acabarán con ellos. García dice, empero, que Inteligencia protege al Estado.
EN LA RATIFICACIÓN • El Vicepresidente posesiona al ratificado comandante Vásquez, ayer en el Palacio.
El Gobierno reveló ayer que existen dos servicios paralelos a la Dirección de Inteligencia de la Policía Nacional, a los que atribuyó el espionaje a políticos y periodistas, y los calificó de irregulares porque ´es inadmisible que en una sola institución hayan dos o más grupos´.
Sin embargo, el vicepresidente Álvaro García Linera, en una parte de su alocución durante la ratificación del comandante Miguel Vásquez, ayer en el Palacio de Gobierno, lamentó que existan ´dos y hasta tres grupos paralelos´, pero recalcó que ´la Inteligencia es correcta en el ámbito de la protección al Estado´
´Un Estado tiene que utilizar el sistema de Inteligencia para protegerse de personas que atentan contra él, grupos que queman casas de representantes del pueblo o los que amenazan la convivencia pacífica, de personas y grupos que quieren imponer un régimen del miedo en algunos lugares del país´.
El Segundo Mandatario encomendó al comandante general de la Policía, Miguel Vásquez, la investigación y la eliminación de servicios paralelos, con el afán de oficializar dicha dirección.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, precisó que existen dos grupos de Inteligencia paralelos e institucionalizados en esta repartición. El ministro no descartó que una de estas organizaciones haya realizado la “guerra sucia” de espionaje a autoridades de gobierno y periodistas.
“Hemos podido identificar a Copes, comando de operaciones especiales, que hace trabajos de Inteligencia. Además a Getide, grupo especial táctico de investigación de delitos, que efectúan labores de Inteligencia. Notamos una irregularidad. No puede ser que dentro de una institución (Inteligencia) puedan existir no uno, sino varios grupos de Inteligencia. No descarto que dentro de esa guerra sucia se hayan utilizado uno de estos grupos en contra del otro. Vamos a acabar con el carnaval de Inteligencia”.
En esta misma línea, el titular anunció que en los siguientes días emitirá una resolución ministerial donde se establecerán los alcances de Inteligencia del Estado y la seguridad, con el fin de preservar el orden, defender la democracia, y evitar actividades que amenacen las libertades y el derecho o violen la intimidad.
García Linera acotó que ninguna autoridad de gobierno instruyó a Inteligencia el espionaje y encomendó al comandante general de la Policía una indagación y posterior informe. Así también, afirmó ser víctima: “El Gobierno de la República no ha instruido hacer seguimiento a personas políticas ni civiles. Nosotros fuimos víctimas de ese tipo de seguimientos”. Recomendó a las entidades de defensa y seguridad que nunca utilicen ´los medios de investigación legítimos del Estado, de la Policía y las Fuerzas Armadas de la Nación para extorsionar o para torturar”.
El jueves, el comandante general de la Policía acusó a Inteligencia de llevar a cabo el espionaje y sostuvo que la denuncia radica en la Dirección Nacional de Responsabilidad Profesional (DNRP). Este medio encontró al jefe de Inteligencia, coronel José Luis Centellas, cuando abandonaba esa oficina ayer por la mañana, junto a su abogado Gabriel Rojas, quien indicó que “no existe ninguna denuncia que radica en asuntos internos sobre el caso (espionaje). Mi cliente no va a declarar por respeto a la jerarquía institucional”.
A su turno, Centellas dijo: “No quiero entrar en conjeturas ni en hipótesis, por el respeto que le tengo a los mandos naturales”.
Mario Uribe, fiscal general de la República, solicitó ayer un informe al comandante general de la Policía sobre el seguimiento a políticos y periodistas; en base a éste emitirá un comentario.
El defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, consideró que existe negligencia en la Fiscalía y que “si tuviera la función de acusación penal, la haría”. Sin embargo, Albarracín dijo que su función es la defensa humana.
Uno de los grupos de Inteligencia realiza el seguimiento de las actividades públicas y personales de periodistas y políticos del oficialismo y la oposición.
El miércoles llegaron, a varios medios de comunicación, los informes secretos que datan desde el mes de marzo del 2007.
El comandante general de la Policía admitió el jueves que la dirección de Inteligencia hace la vigilancia a autoridades gubernamentales y representantes de medios de comunicación. Según la máxima autoridad policial, el caso ameritó una reunión del Estado Mayor policial.
La Fiscalía pide informe al ministro
El fiscal general de la República, Mario Uribe, anunció que hasta el lunes pedirá un informe al comandante general de la Policía, general Miguel Vásquez, sobre el seguimiento a políticos y periodistas y, en base a esa documentación, se pronunciará acerca de las denuncias.
Cuando La Razón le consultó si este seguimiento a políticos y periodistas es un delito, Uribe dijo que está prohibido por mandato constitucional. ´En todo caso, la intimidad, la vida privada de las personas está protegida por ley, de tal manera que cualquier acción que vaya a violentar aquello, obviamente, tendríamos que analizar de qué manera se ha hecho´.
Agregó que la información recogida por Inteligencia ´no puede ser utilizada como prueba en ningún caso, porque se violó un derecho constitucional´. Redacción Sucre
Periodista de RCN recibió amenazas
El periodista de Radio Cadena Nacional (RCN) René Fernández fue a sentar una denuncia a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) tras haber sido amedrentado por dos desconocidos cerca a su fuente laboral.
Según Fernández, el hecho ocurrió ayer a las 9.30 cuando se dirigía con documentos del seguimiento a otra oficina.
“Llegué hasta el piso 10 del edificio Cristal y subía por las escaleras al piso 11. En el descanso, un desconocido me encañonó y me apuntó con una pistola, mientras tanto, su acompañante me arrebató de las manos los documentos del seguimiento, mi celular, que tenía importantes teléfonos y grabaciones, y mi credencial”.
El periodista relató que también fue amenazado. “Uno de ellos me dijo que si seguía en eso, iba a morir”.