Ocho horas diarias de agua recibirán las zonas afectadas Dividió en tres sectores a las 25 zonas que carecen de agua por la rotura de un tubo. La empresa de aguas dice que la dotación del líquido elemento se restablecerá entre siete a 10 días. Son 200 mil las personas perjudicadas.
La Empresa Pública Social de Agua Potable (EPSAS) ejecutará desde hoy un plan de distribución de agua mediante el cual cada zona afectada obtendrá el líquido elemento por ocho horas al día. Para ello dividió en tres sectores a las zonas afectadas y el suministro se dará de 23.00 a 7.00 a la zona Sur; de 7.00 a 15.00 a la zona Este; y de 15.00 a 23.00 a la zona Sur este.
El jefe de Comunicación de EPSAS, José María Herbas, informó ayer que este sistema de distribución de agua por cañería durará entre siete a 10 días más, ya que la empresa realiza una serie de trabajos para ampliar el caudal de agua de la planta de Pampahasi y así normalizar el suministro de agua a las 25 zonas afectadas con el corte del servicio. Paralelamente, se continuará con la dotación del líquido elemento a través de cisternas.
“Estamos ya en la posibilidad de otorgar agua cada ocho horas a todas las zonas afectadas y vamos a continuar con la entrega de agua por cisternas”, declaró Herbas a este diario.
El viernes 25, las lluvias provocaron un deslizamiento de tierra que ocasionó la rotura del tubo principal de la represa de Hampaturi, lo que generó el corte del suministro en la ladera este y la zona Sur de la ciudad de La Paz; esto representa el 40 por ciento de los usuarios, alrededor de 200 mil habitantes, según José María Herbas. Los trabajos de refacción inmediatos de la tubería para ampliar el caudal de agua en la planta de Pampahasi durarán entre siete y 10 días, declaró el gerente general de EPSAS, Víctor Hugo Rico, el sábado 26. Agregó que la reparación total del desperfecto en el tubo durará dos meses.
La Red ATB informó que EPSAS denunció que los comunarios de Hampaturi impidieron ayer los trabajos en el lugar. Culpan a la empresa por los daños que causó la ruptura de la cañería en sus sembradíos.
Herbas explicó que el caudal que se necesita para abastecer a las zonas afectadas llega a 1.000 litros por segundo. Tras la rotura de la tubería, el caudal con el que se cuenta en la planta de Pampahasi es de apenas 400 litros por segundo. Ahora lo que se hace es aumentar ese caudal a casi 820 litros por segundo captando aguas de la represa de Incachaca, a través de la rehabilitación de un canal antiguo (390 Lts. segundo); y un trabajo para obtener aguas de Kantutani para dar agua a Obrajes y Següencoma (de 30 a 40 Lts. segundo).
Una vez que se concluya con este trabajo de captación de agua para la planta de Pampahasi, se dotará de agua en forma permanente a las zonas afectadas, debido a que el caudal de agua será casi el mismo, agregó Herbas.
Mientras tanto, las zonas afectadas podrán tener agua por el espacio de ocho horas diarias. Según el cronograma de EPSAS, se distribuirá el líquido elemento en carros cisternas en las zonas de Alto Obrajes, Villa Armonía, San Isidro, Alto Següencoma y Bajo Següencoma. Víctor Rico informó el sábado que son 16 motorizados (de EPSAS, la Alcaldía, Bomberos, Sabempe y otros particulares), con capacidad de 8 mil a 20 mil litros que reparten agua en las zonas, aunque no cubre la demanda.
Edificios racionalizan el agua
Los copropietarios de los edificios de Cota Cota se organizaron para pedir a la Empresa Pública Social de Agua Potable (EPSAS) cisternas de agua con urgencia, ya que los tanques se secaron, según los vecinos.
Señalaron que en las calles 26 y 31 de Cota Cota no cuentan con agua. Un ejemplo es el edificio Brescia, donde los vecinos se encuentran preocupados por esta situación.
Informaron también que se ha prohibido el uso de lavadoras para racionalizar el agua, ya que un tanque de 30.000 litros de agua llega a abastecer a 20 familias por dos días, usándolo de manera regular, pero si se racionaliza podría durar el doble.
“También se han dejado de regar los jardines, no es una prioridad pero es otra forma de racionalizar”, declaró ayer la administradora de un edificio ubicado en la misma zona.
Afirmaron que la situación es crítica, ya que hay menores de edad que viven en los edificios.