Como antaño, La Paz celebra su Mascarada ANTAÑO • La tradicional fiesta de antifaces se celebró después de más de 30 años. Personalidades que fomentan la tradición recibieron un reconocimiento.
UN GRUPO DE INVITADOS • Engalanados para la ocasión, este grupo de personas disfruta de
la Mascarada organizada por la Alcaldía de La Paz, anoche, en el cine municipal 6 de Agosto.
Cerca de las 22.00 de anoche, centenares de personas se dieron cita en el cine municipal 6 de Agosto, para participar de la Mascarada, celebración carnavalera de antaño que la Alcaldía de La Paz repuso después de más de 30 años.
“Qué lindo que ha quedado”, susurró uno de los invitados que observó que las butacas del cine fueron removidas para habilitar una gran pista de baile con mesas dispuestas alrededor. En el ingreso del salón, dos mimos recibían a los invitados, que admiraron la ornamentación carnavalera y las flores de la decoración, hechas en papel.
Las tonadas de antaño, a cargo de Los Olvidados y la orquesta San Francisco sonaron desde el escenario e hicieron bailar a los presentes, a los cuales se les recordó que esta tradición se desarrollaba en el Teatro Municipal, con el Alcalde de anfitrión. Debido a las lluvias, este año tomó su lugar el oficial Mayor de Culturas, Wálter Gómez, quien vistió de pepino, pues todos los asistentes debían llevar un disfraz o un antifaz.
En el acto central hubo un reconocimiento. “Quisimos reconocer a las organizaciones que durante 25 años fortalecieron el Carnaval paceño y se les entregará diplomas”, explicó el anfitrión.
Personalidades como Enriqueta Ulloa escondieron sus rostros detrás de un antifaz, otros vistieron a la antigua y no faltaron los osados que optaron por salir de arlequínes, zorros o brujas.
Para rescatar la tradición, el gobierno municipal de La Paz derivó la comandancia de esta fiesta a la Oficialía Mayor de Culturas. “Quisimos hacer algo sencillo, en el afán de revivir esta antigua costumbre”, aseveró Gómez.
Marión Macedo se encargó de la decoración del ambiente y para ello utilizó papel; los juegos de luces contorneaban las varias figuras que emulaban antifaces y figuras propias del Carnaval, que fueron contrastados en diversas texturas y tamaños.