El Gobierno busca la condonación de pequeñas deudas El proyecto de ley está en manos del presidente Evo Morales. De aprobarse esta norma, las microfinancieras (Asofin, Finrural) dicen que sería una pésima señal para la cultura de pagos.
BAJO PRESIÓN • El 7 de julio del 2001, los prestatarios tomaron la Súper de Bancos. Una mujer (lado izq.) trató de inmolarse.
La administración del presidente Evo Morales prepara un proyecto de ley para la condonación de “deudas comerciales” menores a los 500 dólares. Este programa, según fuentes del Ejecutivo, beneficiará a aproximadamente 11 mil pequeños prestamistas que fueron afectados por la crisis financiera durante el período comprendido entre el 1 de enero del 2000 y el 31 de diciembre del 2005.
Según el documento al que accedió La Razón, el proyecto Brazo Financiero Solidario está “orientado a apoyar a grupos sociales vulnerables y microdeudores pobres que se encuentran en situación de necesidad apremiante de recursos”.
Esta disposición daría solución al 100 por ciento de microdeudores (unas 10.994 personas) y demandaría una inversión de 1,64 millones de dólares.
El programa se ejecutaría durante un año en todo el país. La condición para acceder al programa sería que “los beneficiarios deben haber cumplido con el pago de al menos el 25 por ciento (125 dólares) del capital de la deuda contraída” con entidades del sistema financiero.
El proyecto, elaborado por el Ministerio de Planificación del Desarrollo, señala que “los microdeudores pertenecen en mayor parte al comercio informal”, y añade que “las deudas estaban destinadas a financiar sus actividades comerciales y no al consumo”. El documento indica que el “brazo financiero” permitirá rehabilitarlos como sujetos de crédito en el sistema bancario.
De acuerdo al proyecto, el objetivo específico de esta norma es la “condonación de deudas menores contraídas en el período 1 de enero del 2000 al 31 de diciembre del 2005 a grupos sociales que sufrieron la crisis financiera que golpeó al país en ese período de tiempo”.
Este programa, señala la norma, será financiado con recursos del Tesoro General de la Nación, del Programa Evo Cumple y con financiamiento de la cooperación internacional. Añade que la Unidad de Gestión Social del Ministerio de la Presidencia podría ser la encargada de efectuar la implementación y organización del proyecto, así como negociar la subrogación de la deuda del capital y de los intereses con la Superintendencia de Bancos y el sistema bancario acreedor.
Natividad Gonzales, ejecutiva de la Federación Nacional de Prestatarios, dijo desconocer que el Gobierno estuviera trabajando en este proyecto. En la actualidad existe un acuerdo marco, gestionado por los ministerios de Hacienda y de Justicia, además del Defensor del Pueblo, que ha permitido negociar con las entidades financieras para que los deudores cumplan con el pago de capital y no se paguen multas e intereses, aseguró Gonzales.
Puntos de vista
“Genera incentivos perversos” HERBERT MÜLLER, presidente de Asofin (microfinancieras).
“El proyecto muestra que el Gobierno estaría pretendiendo hacerse cargo de la cartera en mora de los microdeudores, que no estoy seguro si seguirán siendo 10 mil. Muchos ya han negociado diferentes modalidades de pago. Si bien el proyecto es loable, lo evidente es que genera diferentes riesgos. Primero, que los deudores digan por qué pagar las deudas de 500 y no de los 550 ó 650 ó de 5.000. El segundo riesgo es que se está enviando una señal peligrosa, un incentivo perverso para los que cumplen con sus pagos o para los que han pagado, pero siguen en el sistema como deudores o para futuros deudores. Lo más peligroso es que se pone en riesgo el funcionamiento del sistema, sobre todo de microcrédito, porque estas instituciones funcionan con los dineros de los depositantes. Este tipo de proyectos destrozan lo que se llama la moral de pago y genera incentivos muy perversos en los agentes económicos”.
“Se afecta a la moral de pago” REYNALDO MARCONI, gerente general de Finrural.
“Yo creo que una medida como ésta sería atentatoria al funcionamiento del sistema financiero. Creo que el efecto más importante sería afectar a la moral de pago de todo el sistema bancario nacional, tanto de las entidades reguladas como de las no reguladas, independientemente del monto que se estipule en el proyecto gubernamental. Si se aprueba una medida de esta naturaleza, ahora puede ser para los deudores de menos de 500 dólares, pero en el futuro podría ser para gente que debe montos mucho mayores. No hay que olvidar que en el pasado ya se han dado condonaciones de deuda de las entidades financieras estatales. Ahora lo que debe quedar claro es que si el Gobierno se hace cargo de las deudas no se trata de condonación, sino de compra de cartera. Sería importante conocer el proyecto gubernamental. De todas maneras, medidas como ésta lo que hacen es afectar la moral de pago en todo el sistema”.