Bandas colombianas siguen a sus víctimas antes de darles el golpe Entran por el Desaguadero. Sus víctimas son estudiadas por meses. Cuando ya saben sus movimientos, las asaltan en sus casas o las secuestran para robarles. Luego fugan a otras ciudades, hacen lo mismo y después emigran.
LOS SOSPECHOSOS EN LA AUDIENCIA • Gómez, con un rosario en la mano y con el dedo índice en la boca, y Balanta, los dos acusados de secuestro escuchan la decisión del juez.
La Policía reveló ayer que grupos de delincuentes colombianos llegan sin documentos al país, seleccionan a sus víctimas, las estudian por al menos dos meses para asaltarlas o secuestrarlas y, luego de dar el golpe, huyen a otras ciudades, repiten este procedimiento y salen del país.
Según fuentes policiales, esta nueva forma de delinquir se presenta en el país desde el año 2006, cuando se detuvo a 18 colombianos que operaban en La Paz. Desde entonces, la peculiaridad de esta forma de robo se multiplicó en las ciudades de Cochabamba y Santa Cruz.
“Vienen desde el Desaguadero, donde sólo se les pide el carnet de identidad para su ingreso al país. Generalmente, ingresan ‘baterías’ de tres a cuatro colombianos y se instalan en una ciudad, en hoteles o en domicilios alquilados”, explicó la fuente, quien pidió guardar en reserva en su identidad por seguridad.
Empero, el informante indicó que los antisociales llegan a las ciudades y distraen a quienes los rodean por su apariencia. “Parecen diplomáticos, visten corbata y un maletín pequeño en donde está su herramienta de trabajo. Se hacen pasar por consultores, profesionales y hasta burlan a los hoteleros por su apariencia. Ahora también viven en casas alquiladas de la zona Sur o Sopocachi”, precisó la fuente.
El oficial acotó que “con esa apariencia seducen a las empleadas de los domicilios o se relacionan con trabajadores de grandes empresas a fin de conseguir información”.
Los extranjeros delincuentes operan en dos grupos, uno observa y estudia a la víctima, y el otro da el golpe. Si el grupo es capturado por la Policía, sus compañeros mantienen contacto desde el penal.
“Operan así, de acuerdo a la información que hemos recibido de los oficiales, un grupo de tres colombianos solamente observa y averigua, persigue y ve las rutinas de la víctima, para secuestrarla y obligarla a revelar el pin de su tarjeta de crédito o pedir rescate, como sucedió en el caso de esta semana, o para entrarse a su casa por joyas y dinero”.
Otra fuente policial indicó que por la forma “discreta” de robo, es complicado dar con su identidad. “Asaltan también a quienes tienen en venta su casa, si venden el domicilio, hacen el seguimiento al dueño o ingresan al mismo luego de conseguir información de la empleada. Roban dinero o joyas, los efectivos no hallan pruebas porque no dejan facturas”, complementó.
Los colombianos llegan al país con herramientas que pueden violentar los candados con clave numérica, “por ejemplo, para candados con números tienen elementos que pueden violentar y descifrar estas claves”.
Para la Policía, otra característica de los delincuentes colombianos es huir a otra ciudad luego de asaltar, “estas baterías están dos meses y se van a otra ciudad a dar otro golpe. Se van a Cochabamba, luego a Santa Cruz y fugan a su país con todo. (...) Hace cuatro meses agarraron baterías en Santa Cruz y Cochabamba, y dejó de aparecer este tipo de atracos, claro, la mayoría eran delincuentes colombianos que ahora están en las penitenciarías de Cochabamba y Santa Cruz”.
El mes de octubre del año pasado, una banda conformada por cinco atracadores colombianos y ecuatorianos cayó en Cochabamba. Otra, también internacional, entre ellos un policía boliviano, cayó en Santa Cruz. Fueron acusados de robar una casa en Cochabamba y de matar al dueño del domicilio.
La Policía recomienda a las familias tener cuidado con ellos.
Glosario
Baterías • En la jerga policial, son grupos de delincuentes de tres o cuatro personas.
Asalto • Robo a mano armada, en especial contra bancos, comercios y también casas.