La falta de alimentos empeora el desastre El 43,5 por ciento de los damnificados en Beni no recibe ayuda. Los que viven en carpas dicen que las autoridades locales no les prestan apoyo desde hace tres semanas. Este domingo les repartirán las últimas 93 ton. de alimentos.
AYUDA PARA LOS DAMNIFICADOS • Una familia del albergue Mangalito muestra ayer, en Trinidad, los alimentos recibidos de Visión Mundial. A cambio, deben trabajar en la zona.
De las 19.500 familias damnificadas en Beni por las inundaciones provocadas por el fenómeno climático de La Niña, 8.500 familias (el 43,58%) no reciben ningún tipo de alimento, informó ayer el prefecto de ese departamento, Ernesto Suárez.
La falta de alimentos se constituye en la principal preocupación de las autoridades benianas y nacionales, debido a que las familias damnificadas, al margen de perder sus viviendas, perdieron sus cultivos y parte de sus animales domésticos y no tienen comida ni trabajo.
Un ejemplo constituyen las 30 familias de la comunidad de Copacabana, ubicada a casi 20 kilómetros de Trinidad. Sus viviendas quedaron bajo el agua y tuvieron que trasladarse a la capital beniana, al barrio de Mangalito, donde les dieron carpas. Ellos no reciben alimentos de Defensa Civil, dependiente del Gobierno, desde hace tres semanas.
“Cuando llegamos, la Alcaldía nos repartió alimentos como arroz, fideo, aceite y sal, además de dos kilos de azúcar, pero eso ya se acabó”, cuenta José Suárez Yujo, un agricultor de Copacabana que hace 10 años perdió su pierna izquierda en un accidente, rodeado de otros comunarios que asienten con la cabeza.
El martes 19, recibieron ayuda de la ONG Visión Mundial. “Nos dieron 40 kilos de alimentos por familia, como arroz, maíz, frijol, aceite, sal, harina de trigo y maíz, a cambio de limpiar el canal de drenaje de la zona Mangalito”.
Al respecto, el Prefecto de Beni sostuvo que “para sobrellevar este proceso (relacionado con la comida), considerando los damnificados que existieron hasta el 15 de febrero, sin contar las provincias Yacuma, Mamoré, Iténez y Vaca Díez, que serán perjudicadas más adelante con mayor magnitud, necesitamos 1.400 toneladas de alimentos y sólo hay 93 (de los 174 que recibieron)”.
Suárez agregó que en Trinidad hay 32 campamentos de familias damnificadas y se deben atender. Indicó que el domingo se repartirán las últimas 93 toneladas de alimentos. Luego ya no se tendrá más para distribuirlos.
Pero ni siquiera el alimento que les reparten es suficiente para los damnificados. El agricultor José Suárez comenta que quisieran carne y que algunos de ellos trabajan con el propósito de conseguir dinero y proveer a su familia de este artículo que no les reparten. “Trabajamos acá de 6.00 a 8.00 y luego buscamos otros trabajos, aunque algunos no quieren dejar sus casas por los robos que hay, quisiéramos policías también acá”, expresó.
Un informe del Viceministerio de Defensa Civil, al 19 de febrero, señala que en el país las familias afectadas suman 65.973, casi 6.000 más que un día antes. De ellas, agrega, las “familias damnificadas y atendidas” por esa repartición suman 36.000. Su titular, Hernán Tuco, explicó que las damnificadas suman 38.000 familias y que, por lo tanto, se habría dejado de atender sólo a 2.000, el resto, para llegar a las más de 65 mil, agregó, son sólo afectadas, ya que tienen casas y también fuentes de trabajo.
La demanda de alimentos también se siente en comunidades cruceñas. La red ATB reportó que las familias afectadas en El Puente salían a caballo para recoger alimentos del lugar al que la Prefectura llegaba con botes. En Okinawa, informó Erbol, 1.000 familias demandan atención. Redacción Trinidad y central
AYUDA INTERNACIONAL
Visión Mundial • Esta ONG distribuyó 5.000 toneladas de alimentos a 22.500 personas en los municipios de San Andrés, Loreto, Trinidad y San Ignacio en Beni. En el municipio de Guarayos, en Santa Cruz, dieron medicamentos por un valor aproximado de $us 1 millón.
PMA • La representante de esta institución de las Naciones Unidas, Vitória Ginja, viajó ayer a Trinidad para evaluar los requerimientos que hay.