La investigación de los más de 700 casos de nepotismo en la Caja Nacional de Salud (CNS) tropieza con un problema de interpretación de las normas vigentes que la aseguradora deberá resolver si quiere evitar un posible conflicto social y laboral.
Esta semana la Contraloría hizo conocer un informe en el que devela la existencia de 348 casos de nepotismo en la CNS, producto del análisis de las planillas entre enero del 2005 y junio del 2006. Cifra que a decir del gerente general de la CNS, José Antonio Quiroga, ascendería a los 745 casos, la mitad de los cuales ya fueron depurados y analizados las últimas dos semanas.
La diferencia entre ambas cifras tiene que ver, entre otras cosas, con la interpretación que tanto la Contraloría como la CNS tienen sobre nepotismo.
Para la primera entidad —explica Quiroga— el nepotismo (o favoritismo para emplear en cargos públicos a los parientes) se aplica a relaciones de parentesco familiar hasta el segundo grado de consanguinidad y segundo de afinidad en la misma institución. Para las normas internas de la Caja de Salud, en cambio, la irregularidad se presenta cuando dos o más parientes trabajan en una misma unidad, un hospital, por ejemplo.
Si bien la Contraloría ha sugerido la modificación de dichas normas internas, ello debe ser aprobado previamente en consenso por los más de siete mil trabajadores de la Caja.
En caso de que ello no suceda, lo que se avecina, advierte el propio Quiroga, es un conflicto laboral y social de dimensiones, ya que los afectados, cuya categoría no es de funcionarios públicos, podrían recurrir —en el caso de los galenos— al propio sindicato médico.
Despiden al director jurídico
El gerente general de la Caja Nacional de Salud, José Antonio Quiroga, confirmó ayer la destitución del que fuera director jurídico de la aseguradora, Mauricio Ochoa.
Fue Ochoa quien el viernes presentó 12 de las 22 acusaciones que investiga el Viceministerio de Transparencia y Lucha contra la Corrupción contra la CNS, en algunas de las cuales está implicado el propio gerente general de la entidad.
Al respecto, Quiroga negó dichas acusaciones y advirtió con hacer conocer todas las irregularidades en las que participó Ochoa, comenzando por una huelga de abogados de la CNS que habría impulsado hace dos meses en demanda, entre otros, de un aumento salarial.
También lo acusó de haber tomado vacaciones cuando no le correspondía y no hacer seguimiento a los casos de corrupción que se le había encomendado.
Por su parte, Ochoa, en contacto con este medio, aclaró que aún es director jurídico de la Caja de Salud, cargo que retomará mañana cuando retorne de sus vacaciones.