Marco Antonio Solís enamora a Viña del Mar El intérprete mexicano ofreció un concierto de casi dos horas. Miles de espectadores cantaron con él y le retribuyeron con todos los premios.
El intérprete mexicano se llevó anoche todos los galardones del festival. En el concurso folklórico, el Grupo Bolivia llegó a la final, pero ganó Perú.
El intérprete mexicano Marco Antonio Solís enamoró anoche al público del Festival de Viña del Mar, que le retribuyó con la Antorcha de Plata y la de Oro, y con la Gaviota de Plata, el trofeo reservado para los mejores.
Es la segunda ocasión en que Solís pisa el escenario del festival con los mismos resultados. Fue el encargado de abrir la penúltima jornada del certamen en la Quinta Vergara, un anfiteatro al aire libre con capacidad para 15.000 personas.
Solís, de impecable terno negro y camisa blanca, sabía cómo conquistar al Monstruo, como llaman al público del festival porque sube al Olimpo a sus preferidos y tira a los infiernos a los que le desagradan.
Con sus temas románticos hizo ronronear y delirar a los asistentes, que corearon con fuerza Mi eterno amor secreto, Tu cárcel, Me vas a hacer llorar y Tu hombre perfecto.
"A veces nos cuesta decir las frases", dijo el mexicano antes de cantar O me voy o te vas.
"Ídolo, ídolo" y "Mijito rico", le gritaban a Solís miles de mujeres a la vez, a lo que el mexicano sólo respondía "muchas gracias, muchas gracias".
Cuando llevaba 75 minutos en el escenario, dedicó a un obrero chileno que conoció en California, Estados Unidos, y "a toda la gente que está fuera de su país", el tema Si vas para Chile. Cuando terminó, miles pedían para él la Gaviota, una estatuilla reservada para los mejores y para los triunfadores del concurso internacional y folklórico.
Solís, que se había marchado, volvió para cantar, pero los gritos continuaron y el mexicano recibió la Antorcha de Plata y la de Oro, premios que se otorgan por la presión del Monstruo.
A la medianoche, luego de cantar Dónde estará mi primavera y Más que tu amigo, el delirio fue total y Solís se llevó la Gaviota de Plata. Si no te hubieras ido fue el broche de oro con que el mexicano intentó concluir su recital de 108 minutos, pero debió regresar una vez más.
Luego de que el público se tranquilizara se dio paso a la final folklórica. Viña del Mar (Chile), AP