Los sindicatos indígenas y campesinos que apoyan al presidente de Bolivia, Evo Morales, comenzaron hoy un cerco al Congreso para exigir que convoque a los dos referendos pendientes para ratificar su proyecto de nueva Carta Magna.
Las marchas campesinas llegaron a la Plaza Murillo de La Paz, rodeada por la sede del Parlamento y el Palacio de Gobierno, donde, según los dirigentes sociales, pueden estar una o dos semanas para presionar a los legisladores, que en las próximas horas prevén reanudar sus sesiones.
El proyecto de nueva Carta Magna de Morales ha sido rechazado de plano por la oposición, que controla el Senado, con el argumento de que fue aprobado de forma ilegal en la Asamblea Constituyente.
Uno de los referendos solicitados por el Gobierno y sus bases sindicales debe definir qué extensión de tierras se considerará un latifundio ocioso expropiable, mientras que el segundo debe ratificar el texto de 411 artículos aprobado por la Asamblea.
El referéndum sobre los latifundios se convocará debido a que los representantes en la Constituyente del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) y sus aliados no lograron un consenso en torno a un artículo referido al tema.
La protesta comenzó hoy con un incidente violento cuando una persona que gritó en la Plaza Murillo consignas contra Morales fue agredida a golpes por los manifestantes, ante la indiferencia de los agentes de la policía antidisturbios, según mostraron canales de televisión.
Mientras, el vicepresidente del país, Álvaro García Linera, planteó a la oposición una tregua de 60 días en la que se suspendan tanto las presiones sindicales como el referendo sobre estatutos autonómicos convocado en la región de Santa Cruz para el 4 de mayo.
Esa fecha es "un plazo fatal" que pende como un "espada de Damocles sobre la democracia", dijo García Linera, quien espera ver esta semana un "resultado práctico" en el diálogo político, porque de lo contrario "las presiones van a sobreponerse frente a las razones".
Tras Santa Cruz, la siguiente región en avanzar hacia su autonomía ha sido Beni, cuyo gobernador, el opositor Ernesto Suárez, convocó hoy a un referéndum sobre sus estatutos para el próximo 1 de junio.
El vicepresidente cree que un "receso temporal en las presiones" de ambos bandos puede permitir al Congreso "articular" el proyecto de nueva Constitución impulsado por Morales y los estatutos autonomistas de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija.
Sin embargo, la idea de armonizar el proyecto constitucional y los estatutos autonómicos ha fracasado ya en tres ocasiones, dada la polarización entre el proyecto político del mandatario izquierdista y el de los líderes opositores en esas cuatro regiones, apoyadas por los de Cochabamba y Chuquisaca.
La petición de tregua formulada por el Gobierno, similar a otras dos planteadas en enero y diciembre pasados que no tuvieron efecto, fue recibida con cautela por la oposición y rechazada por los mismos sectores sociales movilizados desde hoy en La Paz.
El dirigente de la Federación de Colonizadores, Fidel Surco, dijo que en estos momentos "hacer una tregua de 60 días es muy peligroso", porque otras regiones autonomistas pueden convocar a sus respectivos referendos sobre sus estatutos.
"No queda otra en este momento. Los compañeros no se van ir sin conseguir un resultado", afirmó Surco.
El líder de la Confederación Sindical de Trabajadores Campesinos y constituyente del gubernamental Movimiento Al Socialismo (MAS), Isaac Ávalos, sentenció: "si no hay movilización, este país no anda".
"Sin marchas, movilizaciones, sin presiones, lamentablemente no hacen nada en el Senado", agregó Ávalos a un canal de televisión, e indicó que los campesinos pueden estar hasta "una o dos semanas en La Paz" y contarán con el apoyo de los mineros en las protestas.
La principal alianza opositora de Bolivia, Podemos, acusó hoy al Gobierno de Morales de practicar "un doble discurso" por haber invitado a la oposición al diálogo, mientras moviliza a sus bases para cercar al Congreso.
El presidente del Senado y dirigente de Poder Democrático y Social (Podemos, derecha), Óscar Ortiz, dijo que el Gobierno, por un lado los invitó a dialogar, pero, por otro lado, "se sigue amenazando con la violencia y con la imposición".
Ortiz sostuvo hoy que, en lugar de los referendos sobre la nueva Constitución que reclama el oficialismo, planteará que primero se lleva a cabo la consulta sobre la revocación de mandato del presidente Morales y los nueve gobernadores de país.
Sobre la consulta revocatoria no existe todavía un acuerdo entre oficialistas y opositores, pero Morales la ve como una solución definitiva a la crisis política que vive el país. EFE