El propietario de Roghel Bolivia, Windsor Goitia Chappy, se reunió ayer en la tarde con más de dos centenares de afectados por el cierre de la empresa comercial y les pidió que no presenten demandas en su contra porque ello perjudica a los ahorristas, informó un miembro de la directiva de socios de Roghel.
La fuente, que pidió guardar su nombre en reserva, señaló que es la tercera o cuarta vez que se reúnen con Goitia y que lo apoyan. La cita fue en la plaza Villarroel de la ciudad de La Paz.
Ayer, la empresa tenía que pagar la mitad de las utilidades a los ahorristas, pero no lo hizo porque, según el dirigente, la Superintendencia de Bancos no autorizó su reapertura, misma que podría darse en dos semanas, indicaron en la plaza. Goitia les dijo a los ahorristas que los medios de comunicación informaron que habría 80 denuncias en su contra en Santa Cruz, 23 en Cochabamba y 120 en La Paz.
La fuente relató que el propietario de Roghel señaló que “las demandas son perjudiciales porque demoran cualquier tipo de solución al conflicto”.
Goitia les advirtió para que “no se dejen sorprender con los abogados que piden cuotas para presentar las querellas”, explicó el miembro de la directiva, quien contó que el propietario les pidió trabajar y luchar juntos, y que los asistentes lo apoyaron.
Goitia les anunció que los pagos de utilidades se entregarán en cuanto se reabra la empresa. Ayer, un reportero gráfico de La Razón fue agredido por algunos de los presentes en la plaza. La Superintendencia cerró Roghel porque operaba de forma ilegal.