Fracasa la tregua y la tensión social vuelve El Vicepresidente advirtió que el diálogo está condenado al fracaso si los frentes en disputa no aceptan una pausa para la negociación. Recibió una respuesta negativa y hay movilizaciones.
Sin resultados, el vicepresidente Álvaro García Linera convocó ayer a las regiones y a los sectores sociales a una tregua de dos meses para lograr consensos que eviten un eventual enfrentamiento por sus discrepancias respecto a los estatutos autonómicos y al nuevo texto constitucional; contrariamente, la reanudación de la presión social tuvo convocatoria en las calles de La Paz y Santa Cruz, con el saldo de varias personas heridas.
García comenzó su jornada con entrevistas radiales en las que difundió su pedido de tregua, el que posteriormente presentó a la comisión de diálogo del Legislativo. “Se trata de un receso temporal de dos meses para articular ambas propuestas, una pausa para trabajar sin presiones“, explicó.
El llamado fue a los líderes cruceños y a los sectores sociales que presionan al Congreso para que apruebe los referendos constitucionales. A los primeros les pidió postergar su consulta autonómica y a los otros suspender sus medidas de presión. Ambos rechazaron la idea.
“El tirano más rudo no podrá contra los hombres más libres. No va a lograr que este proceso se pare, es irreversible, esto no lo detiene nadie“, señaló el prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas. Contrariamente, pidió a los cruceños garantizar su presencia en las urnas el domingo 4 de mayo.
El presidente del Comité pro Santa Cruz, Branko Marinkovic, dijo que el Gobierno se equivoca al pensar que la crisis política es consecuencia de los estatutos autonómicos y que “no existe la posibilidad de negociar ni retroceder en este tema“.
En el otro frente, el ejecutivo de la Confederación de Colonizadores de Bolivia y organizador del cerco social que desde ayer acecha al Congreso, Fidel Surco, respondió que ellos tampoco levantarán sus medidas de presión.
“La tregua de 60 días del Vicepresidente creemos que no es pertinente a estas alturas, porque sabemos que esto (el referéndum cruceño) va a llevar a más división en el país“, señaló. Asimismo, exigió a García que cumpla con la convocatoria a los referendos de aprobación del nuevo texto constitucional y advirtió que “no nos moveremos“ hasta que ello ocurra.
En el transcurso del día, tanto opositores como oficialistas coincidieron en que esta es la última oportunidad al diálogo y anticiparon que un fracaso podría derivar en enfrentamientos, peores a los que ayer se produjeron en La Paz y Santa Cruz entre autonomistas y bases masistas.
“Faltan 68 días para el 4 de mayo (día del referéndum cruceño). Creo que está claro que si no se encuentra la solución en los próximos días, si no se ve que esto avanza, va a ser cada vez más difícil el diálogo porque se están eliminando los interlocutores“, sostuvo el jefe de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, quien participa del diálogo en el Legislativo.
García Linera y Arce coincidieron en que esta semana es decisiva, porque la próxima podrían imponerse “las acciones y no las razones“, según comentó el Vicepresidente.
El jefe de la bancada del MAS en Diputados, César Navarro, dijo que “el plazo, no fatal pero fundamental, llegará este jueves o viernes, ya que el país debe tener resultados del diálogo“.
En la tarde se reinstaló el debate sobre la crisis en la plenaria congresal y, durante tres horas, oficialistas y opositores intercambiaron críticas sobre la legalidad del proyecto de texto constitucional y las consultas sobre los estatutos autonómicos. En un intermedio, el presidente del Senado, Óscar Ortiz (Podemos), convocó al presidente Evo Morales a que haga conocer las observaciones que tiene al proyecto de referéndum revocatorio de mandato constitucional y anunció su próxima aprobación.
Tras estos acontecimientos y antes de reanudar la reunión de la comisión de diálogo en el Legislativo, García Linera ofreció una conferencia de prensa para advertir que el diálogo podría fracasar si las partes no ceden a su pedido de tregua. Ante esto, no descartó que la salida sea el referéndum revocatorio.
“Si se mantiene la actitud intransigente de seguir presionando, de seguir colocando ultimátums, lo que sucede es que el diálogo está condenado al fracaso. Si este último esfuerzo fracasa, será, no por voluntad del Congreso, sino por la presión de actores políticos externos, tanto sociales como regionales, que no están apostando por el diálogo“, señaló.
El diálogo a nivel del Legislativo se produce tras el fracaso de procesos similares a nivel de la Asamblea Constituyente y entre el Gobierno y los prefectos.
El oficialismo tampoco descartó la idea de convocar a las consultas constitucionales el mismo día del referéndum cruceño.
“El Gobierno no va a lograr que este proceso (el referéndum cruceño) se pare, es irreversible”. Rubén Costas
“Si se mantiene la actitud intransigente de la presión, el diálogo está condenado al fracaso”. Álvaro García Linera