El uso de viagra en La Paz es abusivo e indiscriminado Las farmacias venden la pastilla sin receta, a precios que oscilan entre Bs 5 y 64. El compuesto genérico de la píldora es el sildenafil y, además de productos importados, también se produce en laboratorios del país.
El consumo de viagra en La Paz es indiscriminado y carece de control. La píldora azul, empleada desde hace 10 años para superar la disfunción eréctil del pene, se vende a adultos y jóvenes de toda edad en las farmacias.
En un recorrido que realizó ayer este medio por seis boticas del centro paceño, se obtuvo información en sentido de que el estimulante es adquirido por varones que aparentan tener desde unos 20 años de edad hasta aproximadamente 80.
El compuesto genérico de la pastilla es el sildenafil y tanto laboratorios de Bolivia como de países vecinos lo comercializan con distintos nombres y precios.
“El viagra es para varones que tienen disfunción sexual, les ayuda bastante, pero hay un uso abusivo porque jóvenes de unos 25 años toman la pastilla y eso no es normal, porque supuestamente el joven tiene una actividad fisiológica normal”, sostuvo Fany Machicado, funcionaria de la farmacia San Andrés, ubicada en la Av. Mariscal Santa Cruz, hasta donde cada día llegan unos 10 clientes en pos del fármaco.
Miriam Saravia, de Farmacias Bolivia, aseguró que jóvenes de cerca de 20 años la buscan. “Otra peculiaridad es que hay señores, que ni bien abrimos la puerta de la farmacia en la mañana, esperan para comprar viagra”, dijo.
El sexólogo Emilio Parra explicó que el consumo excesivo de estas pastillas, sobre todo si no es necesario, puede crear resistencia. “Con el tiempo crea resistencia. Tengo pacientes que al principio tomaban una pastilla y ahora toman dos o tres, y ya no funcionan”, precisó.
Según Parra, también hay riesgo de problemas cardiacos porque la fórmula baja la presión.
La pastilla fue creada únicamente para ayudar a la erección del pene, pero no estimula la excitación ni retrasa o adelanta la eyaculación, aclaró. La función del sildenafil “es dilatar los vasos sanguíneos del cuerpo esponjoso y del cuerpo carnoso del pene, y al dilatarlo, ayuda a que la sangre entre en los vasos y genere la erección que necesita el varón”.
Según las profesionales entrevistadas, por día se venden al menos 10 pastillas que contienen el sildenafil, es decir, los estimulantes eréctiles. “Los precios van desde cinco hasta 64 bolivianos”, señaló Telma Gallegos, de la farmacia Virgen de Copacabana, quien añadió que además de píldoras, llegan masticables.
La píldora para la disfunción cumple 10 años
Desde su lanzamiento al mercado, en 1998, más de 30 millones de hombres en 120 países han tomado el viagra. Una píldora “milagrosa”, descubierta casi por accidente por laboratorios Pfizer cuando buscaba un fármaco que ayudara a controlar la angina de pecho.
Los investigadores concluyeron que el viagra servía para ese propósito, pero no era mucho mejor que otros que ya estaban en el mercado, así es que se decidió retirar el medicamento a los pacientes que lo estaban probando. Sin embargo, éstos se rehusaron a dejarlo pues les había ayudado a restaurar su vida sexual. Y fue así como Pfizer presentó al mundo la píldora milagrosa, que le significó beneficios por $us 2.000 millones.
Cuando el producto entró al mercado de EEUU, la píldora fue prescrita a un ritmo de 10.000 al día. La palabra viagra se ha convertido en sinónimo de impacto y eficacia. La píldora ha inspirado chistes, salvado o roto matrimonios, y —según informes de Florida— desatado una ola de enfermedades de transmisión sexual en hombres de la tercera de edad, que en sus segundos aires se animan a buscar placeres en lugares de dudosa reputación.
Pero sus leales defensores aseguran que la píldora ha transformado la vida de millones de pacientes y de sus parejas, aun que también se le ha vinculado con riesgos de ataques cardiacos o con pérdidas de la visión y de la fertilidad. BBC Mundo