Las bases masistas tomaron el centro del poder con violencia Los sectores sociales tomaron la plaza Murillo y las calles adyacentes. Sólo se permitió el ingreso de los parlamentarios del oficialismo. La policía sindical reemplazó a los efectivos del orden.
(izq.)EL FESTEJO CAMPESINO • Representantes de los ponchos rojos celebran la aprobación de las leyes, anoche, en La Paz. (der.)
CELEBRACIÓN POR EL LOGRO • Mineros saludan el anuncio que hizo ayer el Vicepresidente, desde el palco del Palacio.
Centenares de campesinos, indígenas, mineros, universitarios y vecinos alineados con el MAS se apoderaron ayer del centro del poder político: la plaza Murillo de La Paz y consiguieron, por la fuerza, que el Congreso apruebe, para el 4 de mayo, el desarrollo de los referendos dirimitorio y ratificatorio del texto constitucional aprobado en Oruro.
La vigilia comenzó el martes, con escasa presencia sindical, pero entre el miércoles y ayer se sumaron representaciones.
El líder de los campesinos, Isaac Ávalos, acompañado de un reducido grupo de personas asentadas en el lugar ayer por la mañana, advirtió que la vigilia era paciente, “pero que no nos cansen, hoy (ayer) tomaremos medidas drásticas si no aprueba la ley”. Al entrar la noche, esta demanda fue atendida por los parlamentarios del oficialismo.
En el momento en que Ávalos hizo esta declaración, los opositores aún estaban escépticos del anunciado desenlace. El presidente del Senado, Óscar Ortiz (Podemos) señaló que “estamos viendo que hay más gente en las filas de arroz que manifestantes en la plaza Murillo”.
Sin embargo, a partir del mediodía la presencia de los sectores sociales se fue masificando.
El estallido de las dinamitas marcó la presencia de los mineros que llegaron a reforzar la movilización. Luego, la policía sindical reemplazó a los efectivos del orden, que se convirtieron en espectadores de sus acciones.
Los protagonistas del cerco impidieron el ingreso a la plaza Murillo de toda persona que no sea legislador del MAS o afín a su partido, y agredieron a los diputados opositores que intentaban acceder al Congreso.
La acción pasó al interior del Parlamento a las 14.00, cuando el diputado René Ramos (MAS) llegó con unos 50 campesinos de los denominados ponchos rojos, a quienes introdujo con el aval del Oficial Mayor de Diputados.
Mientras, en la plaza, los sectores que realizaban el cerco con coca, palos, dinamitas, wiphalas y un refrigerio que les fue repartido desde un camión, mantenían el estricto control.
A las 16.00, la cúpula de Podemos dio una conferencia de prensa en la Vicepresidencia de la República, luego del frustrado diálogo político que sostenían con el oficialismo para salir de la crisis. El opositor denunció que el MAS intentaría llevar adelante una sesión ilegal para aprobar los referendos constitucionales.
El intento de impedir la sesión fue vano, pues cuando las diputadas Ninoska Lazarte (Podemos) y Marisol Abán (MNR) intentaron ingresar al Congreso para participar en la sesión, fueron identificadas y agredidas.
Lazarte dijo que era parlamentaria y recibió el abucheo y posterior golpiza de los manifestantes que la obligaron a escapar. Así las cosas, sólo algunos opositores presenciaron la sesión.
El diputado Gustavo Torrico (MAS) también dirigió el ingreso de un grupo de mineros al edificio congresal, que junto a los ponchos rojos eran custodios de la sesión desde la tercera bandeja. Asimismo, facilitó la presencia de militantes masistas a través de una puerta que conecta con el hemiciclo parlamentario.
La tensión aumentó con las detonaciones, lo que obligó a algunos funcionarios a abandonar el edificio, pues corría el rumor de que los mineros provocarían mayores explosiones.
A esa altura todo ingreso a plaza Murillo y calles adyacentes quedó restringido. Los periodistas también se quedaron fuera del Congreso, sólo se les permitió ingresar pocos minutos antes de instalarse la sesión plenaria, luego de una revisión de sus credenciales de prensa.
La sesión se inició pese a las protestas de los opositores y al final la ley de convocatoria a los dos referendos constitucionales se aprobó bajo la presión del cerco social, que se convirtió en una fiesta con música, baile y bebida.
LOS CERCOS DEL MASISMO
29 de nov. 2006 • Los movimientos sociales afines al MAS cercaron al Congreso Nacional, que terminó aprobando, con la habilitación de dos senadores suplentes de la oposición, los 44 contratos petroleros y la nueva Ley de Tierras, que es cuestionada por los agropecuarios.
22 de nov. 2007 • Los sectores sociales volvieron a cercar las instalaciones del primer poder del Estado, esta vez para presionar a los senadores a aprobar la renta Dignidad, que es financiada con recursos del IDH de las prefecturas. Cinco de éstas se oponen.
24 de nov. 2007 • Los sectores sociales fueron esta vez a Sucre para garantizar la aprobación del texto constitucional del MAS. El oficialismo sesionó en un liceo militar y aprobó el texto en grande, mientras en sus afueras se registraron enfrentamientos con tres muertos y varios heridos.
9 de dic. 2007 • En Oruro, capital a la que se trasladaron las sesiones del foro, se replicó el cerco social de las bases masistas en instalaciones universitarias y se mantuvo hasta que se aprobó en detalle y revisión el nuevo texto constitucional.
Punto de vista
“Destruyen la salida pacífica” Óscar Ortiz, presidente del Senado.
“El Gobierno está destruyendo las esperanzas de que los bolivianos consigamos salidas pacíficas y democráticas a nuestras diferencias. Simplemente les interesa el poder. Lo que han hecho hoy (ayer) es un acto ilegal que no tiene que ser acatado por ningún ciudadano. Esta Constitución del MAS no se va a aplicar jamás en Bolivia porque no es legal”.
“Se agotó la vía del diálogo” ÁLVARO GARCÍA LINERA, vicepresidente de la República.
“Desde el Gobierno hemos intentado el diálogo y la concertación con las regiones y con los prefectos; lo único que hemos recibido fue el rechazo. Agotadas las posibilidades de diálogo, el Congreso, con la presencia mayoritaria y los 2/3 que exige la ley, ha aprobado esta convocatoria y ahora será el pueblo el que, con su voto, decidirá el futuro del país”.
“Han asaltado el Parlamento” BRANKO MARINKOVIC, Comité Cívico pro Santa Cruz.
“Una vez más el MAS ha atropellado la ley y la democracia. Los cocaleros y los ponchos rojos del MAS han asaltado el Parlamento con el apoyo del Presidente. Han decidido hacer leyes que afectan a todos los bolivianos. Una de ellas, que intentan hacer entre masistas y desde un Parlamento tomado por la violencia, es para frenar la autonomía y la democracia”.
“Sólo queda ir a las urnas” SAMUEL D. MEDINA, líder de Unidad Nacional.
“Creemos que con estas actitudes, lo único que le queda al ciudadano, lo único que le queda al pueblo es ir a las urnas para rechazar el proyecto masista de Constitución. Lamentamos que con estas actitudes, que vulneran el Estado de Derecho, se genera más incertidumbre en el país y con ello se tiene menos crecimiento”.