Europa se preocupa por la crisis del país El Gobierno promueve una campaña informativa ante organismos internacionales. El Canciller dijo que no está en contra de la autonomía.
La comunidad internacional hizo conocer ayer al Gobierno del presidente Evo Morales su preocupación por la crisis política del país y abogó por el diálogo. Entre tanto, las autoridades gubernamentales emprendieron una campaña de información para explicar al mundo el proceso político que promueve y el contenido del texto constitucional que quiere aprobar el 4 de mayo.
A diferencia de la región, fue la Unión Europea la que patentizó ayer su preocupación respecto a lo que sucede en Bolivia.
“Los embajadores europeos, que somos los que hemos coordinado nuestro criterio, hemos trasladado un mensaje de preocupación”, señaló el embajador de España, Francisco Montalbán, al salir de un almuerzo convocado por el canciller David Choquehuanca en la Vicepresidencia, donde informó a los embajadores los alcances de la estrategia gubernamental y su posición sobre las autonomías.
El embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, a quien el Gobierno acusa de ser parte de la resistencia política, señaló que escucharon “el punto de vista del Gobierno sobre la situación” y anunció que “vamos a informarles a nuestras capitales (sobre la reunión que se realizó ayer)”.
A diferencia de la delegación europea, las representaciones diplomáticas de la región se limitaron a escuchar la explicación boliviana. “De eso no se habló nada”, informó el embajador de
Colombia, Édgar Papamija, consultado si se expresó un criterio uniforme de preocupación sobre la situación en Bolivia.
El almuerzo-trabajo se dio tres días después de que el Gobierno y seis regiones acentuaran sus diferencias y encaminaran por separado dos referendos constituyentes y cuatro consultas regionales sobre autonomías. A ello se sumó la sugerencia que hizo Podemos a la comunidad internacional para que revise sus relaciones con Evo Morales.
Según el representante diplomático de Venezuela, Douglas Pérez, los embajadores que participaron de la cita con Podemos habrían afirmado que “es totalmente falso que la oposición haya pedido eso (revisión de la relación bilateral)”, aunque en la mañana el diputado de ese frente opositor y ex vicecanciller, Fernando Messmer, confirmó que pidieron a Europa una revisión de la relación sin que ello implique una ruptura de relaciones.
Pérez reiteró que se apostó porque el diálogo sea la vía de solución del conflicto político y, a diferencia de sus colegas, calificó como “un mal camino” la decisión de las autoridades de Beni, Pando, Santa Cruz, Tarija, Chuquisaca y Cochabamba de resistir los referendos constitucionales.
A su turno, el canciller Choquehuanca señaló que “el Gobierno de Evo Morales no está en contra de las autonomías, los estatutos autonómicos, ni los referendos” e invitó a la oposición al dialogar y a la comunidad internacional a “observar” todo el proceso del referéndum dirimidor de tierras y de ratificación del texto constitucional del 4 de mayo.
Choquehuanca asistirá hoy en Washington a una reunión con la Organización de Estados Americanos (OEA) para informar sobre la situación del país. Ayer hizo lo mismo ante la ONU el viceministro Sacha Llorenti.
El Gobierno condena el llamado al desacato
A un día de que los líderes de seis regiones convocaran al desacato de los referendos constitucionales, el Gobierno, a través del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, censuró este llamamiento y aseguró que “lo único que hace es erosionar las bases y fundamentos democráticos”.
Sin embargo, descartó la posibilidad de acudir a la justicia en la medida que consideran que “carece de independencia”. Agregó que apelarían “si tuviéramos una justicia independiente, una fiscalía que esté a tono con el marco jurídico y la Constitución Política del Estado”.
El domingo se reunieron en Santa Cruz los miembros del Consejo Nacional Democrático y convocaron al desacato de las leyes que convocan al referéndum dirimidor sobre tierras y de ratificación del texto constitucional.
“Rechazamos categóricamente esta expresión de desacato, de desobediencia, de desconocimiento”, señaló y dijo que “un grupo de políticos no puede atribuirse bajo ninguna circunstancia la voluntad popular”.
Atribuyó la convocatoria a un intento de defender intereses particulares y acusó al máximo dirigente cívico de Santa Cruz, Branco Marinkovic, “de no haberse acostumbrado a pagar legalmente sus impuestos y porque usurpó, durante mucho tiempo, las tierras estatales”.