La venta de pan de batalla en la ciudad de La Paz fue irregular por el paro de los panificadores industriales. Mientras, los del sector artesanal comercializaron su producción a puerta cerrada. La marraqueta prácticamente desapareció de los mercados.
Dandy Mallea, ejecutivo de los panificadores artesanales, aseguró que su sector seguirá elaborando el pan redondo hasta que se termine la harina que les vendió el Gobierno. Señaló que no se están elaborando marraquetas porque no hay materias primas. El dirigente dijo que su sector apoya la protesta del conjunto de panificadores del país.
Ayer, la venta de pan de batalla en tiendas de barrio fue irregular, mientras en los mercados se terminaba en minutos.
En la ciudad de El Alto, la comercialización de este producto alimenticio fue normal.