“Ojalá la JIFE podría prohibir que los ciudadanos del mundo dejen de fumar o dejen de consumir bebidas alcohólicas”, aseveró el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, en respuesta al pedido que esa instancia de la ONU realizó para que el Gobierno prohíba el consumo de mate de coca, como su masticación.
Quintana manifestó que si la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) lograra esos dos objetivos planteados, “nosotros estaríamos en condiciones de iniciar un amplio debate sobre el consumo tradicional de la hoja de coca”.
La autoridad de Gobierno explicó que tratar de mutilar la tradición cultural e histórica del país “significa una impostura”.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, dijo que “rechazamos el informe de la JIFE, nos parece que tiene un alto contenido colonialista...”. Aseveró que hay declaraciones de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas.
“Eliminar el consumo de coca sería acabar con gran parte de la cultura boliviana...”, sostuvo.