Un policía mata a su ex pareja y se suicida en La Paz Ayer se registró un crimen pasional en el corazón de La Paz. Un policía mató a su ex pareja, disparó contra la compañera de ésta, y el último disparo fue para suicidarse.
Silvia no quiso reiniciar su relación amorosa con Joselo, y lo rechazó la tarde del miércoles. Frustrado, el hombre tomó una decisión radical: matarla.
Para ello, utilizó un arma reglamentaria de la Policía. La calle Comercio esquina Loayza, a dos cuadras de la plaza Murillo, fue el escenario del crimen pasional. Joselo disparó en la cabeza a la madre de su hijo de dos años, hirió en el abdomen a la compañera de trabajo de su ex pareja, Laura Mayta Flores, y al final se llevó la pistola a la sien y apretó por última vez el gatillo.
La coincidencia hizo que ambos nacieran en la provincia Omasuyos del departamento de La Paz. Sin embargo, no se conocieron allí. Joselo Chura García (23) y Silvia Judith Alarcón Paredes (25) se enamoraron años después. Los dos estuvieron juntos en la Escuela Básica de Policías de la ciudad de Santa Cruz y egresaron el año 2006.
Fuentes cercanas a las dos familias relataron que ahí surgió un romance; tiempo después, ella esperaba un bebé.
Una prima de Silvia contó ayer que ahí comenzaron los problemas entre la familia de Silvia y su pareja. “Su papá no aceptaba el romance, no lo quería a él e hicieron todo para esconder que Silvia iba a ser mamá”, relató.
Silvia tuvo a un niño, que actualmente tiene dos años.
Los familiares no conocen qué fue exactamente lo que pasó con la pareja. Aunque en ese trance, supieron que ella se había separado de él.
Otras fuentes informaron que, luego de su egreso, ambos convivieron un tiempo en Santa Cruz y trabajaban en esa ciudad.
El pequeño de dos años vivía con su mamá. Ahora quedó en orfandad y serán los hermanos y parientes de Silvia quienes tomarán la custodia del niño.
Según confirmó el director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Adolfo Espinoza, Silvia llegó sola a La Paz en busca de nuevas oportunidades, “tenían muchos problemas y ya no aguantaba seguir viviendo más con él, por eso se vino aquí”.
Hace dos semanas, la institución —según Espinoza— le asignó la labor de resguardo de la vigilancia y seguridad del edifico anexo al Congreso. Tiempo antes se incorporó al batallón “Pumas”.
Esta semana, Joselo pidió permiso a la Unidad de Canes en Santa Cruz, donde trabajaba, con el propósito de visitar a su familia, “pero se sabe que llegó directamente a hablar con ella. Hoy (ayer) fue a dispararle”, aseveró.
Algunos familiares suyos dijeron a este medio que él servía en Santa Cruz como bombero.
Joselo llegó a la ciudad de La Paz. De acuerdo con las primeras investigaciones policiales, lo primero que hizo fue buscarla. Los informantes dijeron que hubo un encuentro, el miércoles por la tarde, en el que él le pidió volver, pero ella lo rechazó.
Eso, presuntamente, enfureció al joven, quien buscó un nuevo encuentro, pero ya no para hablar. Llevó un arma.
Silvia y su compañera Laura, después de cumplir media jornada de guardia en la puerta del Congreso, se fueron a almorzar. Cerca de las 12.00, regresaban a su fuente laboral. Segundos antes, se habían despedido de quienes las atendían, como todos los días, en el comedor del Distrito Policial 2. Caminaban por la calle Comercio, entre Colón y Loayza. Según la Policía, Joselo las interceptó por atrás. Pocos testigos vieron esta escena, pero se pudo conocer que hubo un breve altercado verbal, y luego resonaron los disparos.
Una dulcera contó con lágrimas en los ojos que, al oír los estruendos, pensó que era una manifestación, pero que luego se sorprendió con los tres cuerpos en el piso.
“No vi nada, sólo escuché disparos”, dijo otra mujer que estaba cerca al lugar. Por su parte, Espinoza sostuvo que sólo fueron tres balas que impactaron en la humanidad de cada uno de ellos y una que fue disparada al aire.
Funcionarios del Congreso dijeron que Joselo llegó hasta la calle Comercio detrás de Silvia, la sostuvo por el cuello y en ese ínterin, Silvia intentó defenderse, hubo un pequeño altercado verbal entre ellos y posteriormente surgieron disparos.
“Se han levantado cuatro vainas de munición de nueve milímetros (la reglamentaria de la Policía) en el lugar de los hechos. Silvia murió por un impacto de bala en la cabeza, Laura fue herida en la parte del abdomen superior y Joselo se disparó en la sien”, explicó Espinoza.
Empero, fuentes forenses señalaron ayer que se detectaron dos heridas de bala en la cabeza de Silvia y otra en su pecho. Joselo, a pesar del impacto, falleció minutos después, mientras lo llevaban a la Clínica Aranda. Laura, quien trató de defender a su amiga, ya está fuera de peligro.
“Su papá no aceptaba el romance, no lo quería a él e hicieron todo para esconder que Silvia iba a ser mamá”, relató la prima de Silvia.
“Silvia murió por un impacto de bala en la cabeza, Laura fue herida en la parte del abdomen y Joselo se disparó en la sien”, dijo la Policía.
Cronología
El origen y el fin de un problema pasional que derivó en muerte.
Encuentro • Según la Policía, el miércoles Joselo y Silvia se encontraron en un lugar y ahí tuvieron una discusión.
Almuerzo • Ayer, después de almorzar, a las 12.00, Silvia y su compañera Laura salieron del Distrito Policial 2 y caminaban por la calle Comercio.
Destino • Luego de almorzar, a esa hora Silvia y Laura volvían a su lugar de trabajo: la puerta trasera del Palacio Legislativo, donde hacían control.
Discusión • Mientras caminaban, Joselo se acercó por atrás y le tomó del cuello a Silvia, quien se quiso defender y ahí se produjo una discusión.
Disparo • Joselo disparó contra Silvia tres veces, según el médico forense, pero la Policía dice que fue sólo un disparo de entrada y de salida.
Amiga • Después de que Silvia recibió los disparos, Laura trató de defenderla, pero en ese momento Joselo le disparó en su vientre. Quedó herida.
Suicidio • Luego de disparar contra las dos policías, Joselo retrocedió dos pasos y se disparó en la cabeza.