Preocupante inflación Atacar solamente a las cadenas de distribución y comercialización de los bienes, anunciando sanciones y multas contra los especuladores, podría ayudar, pero la opción de alentar la producción sin discriminar a nadie, parece más inteligente.
Las cifras de la inflación de los dos primeros meses del año difundidas por el INE han venido a confirmar los peores temores sobre la espiral en que ha entrado el incremento de los precios en el país. En sólo dos meses la elevación de los precios trepó hasta 3,74%, lo que representa más de la mitad de la inflación calculada por el Gobierno para todo el año. Esta tasa de inflación es resultado, dicen los expertos, de una serie de factores, incluyendo los desastres naturales que sufrió el país en la época de lluvias que todavía no termina.
Las inundaciones de miles de hectáreas, la pérdida de cosechas, la crisis del transporte como resultado del mal estado de las carreteras, han venido a agravar la ya crítica situación en que se encontraba el sector productivo del país.
Antes de que llegaran estos desastres, los productores de alimentos habían estado sintiendo las consecuencias de la falta de una provisión segura de combustibles para las máquinas agrícolas y para el transporte. El mismo sector estaba sintiendo la presión de la incertidumbre política que se extiende hasta la propiedad futura de la tierra en el país, y las dudas sobre la propiedad privada en sí misma.
La producción ha sido afectada por la incertidumbre en todos los sectores económicos, pero se ha hecho visible en los precios al haber alcanzado también al sector de alimentos. La crisis en la producción petrolera ha generado situaciones de escasez de algunos derivados, la crisis minera se muestra en los menores volúmenes de exportación y la crisis del sector manufacturero se refleja en la caída de las exportaciones. Pero la crisis del sector de producción de alimentos se muestra en la inflación que ahora sacude a todo el país.
El Gobierno nacional ha anunciado que dispondrá de un fondo de 600 millones de dólares para que el sector productivo se recupere de la situación actual. Y ha adelantado que no hará discriminaciones en el momento de conceder los créditos. Todos los productores, ya sean grandes, medianos o pequeños, así como comunitarios y cooperativas, recibirán el apoyo del Estado.
Se trata de una buena iniciativa del Ejecutivo, que viene a ahuyentar los temores que habían surgido sobre la posibilidad de que la ayuda sólo llegue a sectores económicos afines políticamente al partido oficial.
Los anuncios hechos por el Gobierno sobre su decisión de no discriminar a nadie fueron bien recibidos por los productores. Ahora será bueno que la asignación de los recursos refleje esa buena predisposición.
De esta manera, el Ejecutivo parece haber hecho una buena elección al decidir combatir la inflación alentando una mayor producción. Atacar sólo a las cadenas de distribución y comercialización de los bienes, anunciando sanciones y multas contra los especuladores, podría ayudar, pero la opción de alentar la producción parece más inteligente.
Es probable que cuando las carreteras estén reparadas y las aguas hayan bajado de todas las tierras inundadas, mejore la llegada de productos a los centros de consumo. Pero será mucho mejor si al mismo tiempo se restableciera la confianza de los productores y se acabara la incertidumbre que tiene paralizado al sector productivo.