Inteligencia siguió a más de 70 personas Políticos, periodistas, niños, fiscales, magistrados y policías fueron fotografiados y vigilados por personal del Grupo Especial. Antes de que el hecho se haga público, en las filas verde olivo ya habían denunciado al coronel José Luis Centellas.
Los casos conocidos de seguimiento, vigilancia e investigación que presuntamente hizo un grupo irregular al mando de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) llegan al menos a 70, según recuento de los casos que llegaron hasta la Comisión de Constitución del Senado.
La Observación, Vigilancia y Seguimiento (Ovise) fue realizada a periodistas, cívicos, parlamentarios de la oposición y del oficialismo, a empresarios, policías, fiscales, a un ministro y a los hijos menores de empresarios, policías y jueces en todo el país.
Los periodistas Juan José Espada, subjefe de Prensa de la red Unitel en La Paz, y René Fernández Echave, periodista de Radio Cadena Nacional, son dos de las víctimas de la irregular persecución. Al primero lo vigilaron durante dos días y elaboraron un informe sobre ello; al segundo, no sólo le siguieron, le robaron documentos y billetera y le encañonaron con la amenaza de matarlo si seguía este caso.
¿Quién lo hizo? Según las declaraciones que hicieron oficiales de la Policía a la Comisión de Constitución, fue el Grupo E (Especial) bajo las órdenes del coronel José Luis Centellas, conocido en reserva como “don Fidel”, quien era cabeza de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI).
El Grupo E, según la declaración que Centellas hizo el 20 de febrero a la Comisión de Constitución, dependía directamente de él. “Cuando yo llego, encuentro estructurado el Grupo E”.
Explicó que este grupo hacía trabajos muy específicos, “de carácter muy reservado” y que realizaba control y seguimiento a diferentes organizaciones e instituciones que podrían representar un riesgo para la seguridad interna. Hasta la fecha, la Comisión contabilizó 70 casos.
“El grupo también se desplazaba donde iba el Presidente (...) yo también me podía trasladar, pero esto siempre pidiendo la autorización respectiva”. Sobre los partes que entregaba Inteligencia, dijo que la información institucional iba al Comando, como el ingreso de delincuentes, terroristas y otras cosas. La información socio-laboral “de algunos pedidos, demandas y otras cosas se derivaba al Ministerio (de Gobierno)”. Centellas aseguró que no hizo ninguna labor de seguimiento a personas.
Tanto él como los miembros del grupo rechazaron haber realizado vigilancias a políticos, periodistas, cívicos, niños, etc.
El general Vásquez, también en su declaración a la Comisión, dijo que, por norma, todos los grupos de Inteligencia se crean mediante resolución, pero el Grupo E “que yo recuerde, creo que no”.
Comentó que ese grupo coadyuvaba a la tarea de seguridad del Estado. “Al Comando se reportaban los inherentes institucionales”. Señaló dos caminos en cuanto a los partes que recibe el Comandante: “uno en el plano institucional (...) y el propio de Inteligencia que hace a través de sus organismos pertinentes y que también reportan a la instancia del Ministerio de Gobierno”.
Aseguró que nunca se ordenó realizar ese tipo de trabajos. “Nosotros fuimos los primeros sorprendidos por este hecho”, dijo.
Sobre las órdenes, el fiscal adscrito a la Comisión, Alain Canedo, dijo que hay “datos informales sobre un posible involucramiento en el caso de los ministros de Gobierno y de la Presidencia y de la viceministra Nardy Suxo”.
Canedo comentó que, por el caso, “muchas personas se presentaron y se siguen presentando y entregan documentación” a la Comisión de Constitución.
La investigación que realiza esta Comisión es sobre violación de los derechos humanos y garantías de dignidad y libertad.
Este caso comenzó en octubre del 2007 cuando un general mostró un reporte de Inteligencia al Comandante, donde le hacían seguimiento a él y a su familia. En una sesión de Estado Mayor se conoció esa denuncia y otra planteada por un coronel.
Luego, un mayor denunció a Centellas y a un funcionario de Inteligencia, porque le siguieron y elaboraron un diagrama de vínculos. Fuentes de la investigación informaron que a algunas de las personas que vigilaron, ahora les amenazaron con chantajes.
Algunos reportes señalan los domicilios y si éstos tienen seguridad, otros incluyen el Registro de Antecedentes Policiales.
Algunos casos
Bombón • 05-07-07. “Por instrucciones superiores se instaló el servicio de vigilancia por inmediaciones del hotel Europa (...) para verificar la presencia del prefecto de Cochabamba, Manfred Reyes.
Juanjo • 07-11-07. “Salió de Unitel, abordó su vehículo particular y se dirigió a la plaza del estadio, luego bajó la avenida Saavedra hasta un punto Cotel, ubicado frente a Cossmil”.
Cívicos • 14-08-07. “Se instaló el Servicio de Ovise por inmediaciones del Trébol de la autopista, a objeto de verificar la llegada de los presidentes cívicos de los diferentes departamentos (...)”.
Bombón • 01-03-07. “A la altura de la cancha Zapata, el vehículo se detuvo en forma brusca (...) El ayudante del Prefecto nos interceptó y preguntó por qué le estábamos siguiendo (...) respondimos que hacíamos lavar la motocicleta”.
Tavito • 10-07-07. Menciona una denuncia pública contra el diputado Gustavo Torrico, considerado cabeza visible de Los Satucos. Habría presionado para que Cotel contrate a gente de ese grupo. Se lo vigiló por al menos tres días.
Caso ministro • Señala que el canciller David Choquehuanca tendría vínculos con las visas chinas y alquilaría sus dos vehículos de lujo para la llegada de delegaciones diplomáticas.
30 de julio del 2007 • “El blanco (un jefe policial) (...) ingresó al condominio La Hacienda (en Santa Cruz) (...) La casa es usada para sostener reuniones con autoridades del Comité Cívico, Prefectura y otros”.
California • 12-06-07. Se realizó una Ovise en la avenida Francisco Bedregal en Sopocachi para ver el “ingreso y salida de vehículos de uso oficial” de los moteles de la zona.