Mientras la Iglesia Católica continúa con sus consultas para convocar al diálogo, los sectores de la oposición coincidieron en demandar que éste sea multisectorial, fuera del escenario del Congreso, que esté conducido por el presidente Evo Morales y que la Iglesia sea garante.
El vocero de la Conferencia Episcopal de Bolivia, monseñor Jesús Juárez, indicó a La Razón que por el momento los obispos están ocupados en las actividades de Semana Santa, aunque realizan algunas consultas para facilitar el encuentro político.
El jefe de bancada de Podemos en el Senado, Róger Pinto, anticipó que cuando la Iglesia defina día y hora para el diálogo, “tengan la plena seguridad que las regiones estarán representadas, el Congreso y los partidos”.
El diputado de Unidad Nacional (UN) Arturo Murillo coincidió en que esta vez el diálogo debe ampliarse a todos los sectores involucrados en el conflicto y dijo que el presidente Evo Morales debe ser quien conduzca el proceso, ya que el vicepresidente Álvaro García fracasó antes.
El director de Autonomías de la Prefectura cruceña, Carlos Dabdoub, coincidió en que “el que más está entorpeciendo el diálogo es el Vicepresidente”, por lo que apoyó la idea de que Morales asuma su lugar, en un diálogo en el que además de los políticos participen las regiones.
El líder de los colonizadores, Fidel Surco, pidió que los sindicatos sean parte del diálogo.