La caída del dólar afecta sin distinción Desde el 2007 hasta la fecha, la divisa estadounidense cayó 49 puntos, provocando desequilibrios en las ventas de muchos productos. Los comerciantes suben los precios para no perder dinero. Una persona perdió $us 35 mil al vender su casa.
La continua devaluación del dólar en el país y su caída a nivel internacional está provocando pérdidas en los negocios del sector comercial y en los propios consumidores, de acuerdo con un sondeo e investigación realizado por La Razón en el mercado interno de la ciudad de La Paz.
Desde enero del año 2007 hasta marzo del año 2008, el dólar se depreció respecto a la moneda nacional en más del 6% (49 puntos). La cotización para la venta bajó de Bs 8,03 a Bs 7,54. Y en lo que va del año, la caída fue de 1,6% (13 puntos) de Bs 7,67 a Bs 7,54, donde la brecha entre la compra y venta es de 10 puntos o 10 centavos de boliviano por dólar. En este período, por cada $us 1.000 se perdieron Bs 490.
Esta situación afecta negativamente a la actividad comercial, tanto a quien vende como a quien compra, y actualmente ambos actores de la economía resultan perdiendo.
Por ejemplo, por la rápida devaluación del dólar, el propietario de una casa perdió 35 mil dólares al venderla y espera que sus trámites avancen. “Se está perdiendo muchísimo. En septiembre comencé a vender la casa de un cliente valorada en $us 300 mil, y hasta que terminé los papeles se tardó seis meses. Ahora hay una diferencia de Bs 217 mil, que a la fecha representan casi $us 35 mil de pérdida”, explicó Brenda Pakos, gerente de Bienes Raíces VIP.
Pero no sólo pierde el propietario de la vivienda, también pierde la empresa, “porque nuestra comisión se establece en un porcentaje fijo, que también está en dólares, y éste representa cada vez menos dinero al cambiarlo a la moneda nacional”, añadió.
Éste es también el caso de la empresa importadora Toyosa SA, que perdió Bs 5.700 en la venta de un solo vehículo, por la diferencia cambiaria que existe entre el valor oficial del dólar y la que pagan los bancos, que pasa los 10 puntos del cambio oficial fijado por el Banco Central.
“El martes tuvimos una diferencia de Bs 5.700 en una venta en dólares que hicimos de una camioneta Hi Lux y la tuvimos que honrar. Muchas veces en lo que espera el cliente recibir
por su dólar, que es lo que se publica, nosotros perdemos, porque cambiamos en el banco con tres puntos por debajo”, afirmó el vicepresidente de Toyosa SA, Gerónimo Melean.
“Nosotros asumimos esos tres puntos en la cantidad de dólares que estamos recibiendo. Eventualmente nuestro retorno es menor”, sostuvo el ejecutivo, quien lamentó que con la diferencia cambiaria y la depreciación de la divisa estadounidense, contablemente perdieron bastante dinero en el retorno que tiene la empresa importadora.
También los comerciantes de prendas de vestir, calzados e indumentaria deportiva, como Nike, Levis, Náutica, Ralph Lauren, entre otros, tienen el mismo problema, debido a que pagaron la mercadería con dólares y al realizar la venta en la misma moneda y luego cambiarla a bolivianos ven pérdidas o márgenes de ganancia menores.
“Los ingresos por ventas son menores, sin embargo, los salarios siguen siendo los mismos”, dijo una de las importadoras de estos productos, que prefirió mantener su nombre en reserva.
Lo mismo les sucede a algunas empresas que venden productos por catálogos y con precios en dólares, como cosméticos, medicamentos, vajillas, utensilios de cocina, electrodomésticos y equipos electrónicos.
En la comercial calle Eloy Salmón, donde se encuentra lo último en tecnología, los precios se mantienen en dólares. Sin embargo, los comerciantes explicaron que para evitar perder con la devaluación de la moneda de Estados Unidos, porque cada vez reciben menos, suben los precios en un dos a tres por ciento.
La empresa Companex, que importa productos de Estados Unidos, como chocolates (Snickers, M&M’s), caramelos, papas Pringles, rasuradoras Gillette Match 3, entre otros, tenía la esperanza de tener mejores ganancias debido a la caída del dólar a nivel internacional, que está haciendo que bajen los precios de los productos estadounidenses. “Sin embargo, los precios de importación, en dólares, se están manteniendo e incluso están subiendo, porque la materia prima también está aumentando su precio, según nos explican”, señaló un ejecutivo de la empresa.
Pero no sólo el comercio y la actividad económica pierden dinero, sino también el consumidor, quien debe pagar más dinero por la compra de productos dolarizados, puesto que muchos comerciantes han optado por subir los precios de sus mercaderías para no perder en el momento de realizar el cambio de moneda.
“Nosotros perdemos porque cambiamos el dólar en el banco con tres puntos por abajo”. Gerónimo Melean, vicepresidente de la importadora Toyosa SA.