El viceministro de Transportes, José Kinn, y el gerente general de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), Álvaro Rodríguez, no descartaron la posibilidad de que el Estado exporte soya y uno de esos mercados podría ser Venezuela.
Ante la decisión de los productores de aceite de no adquirir soya, como consecuencia de la prohibición de exportar este producto, la ministra de Desarrollo Rural, Susana Rivero, dijo que los transportistas y los pequeños productores no deben preocuparse porque el Estado está en capacidad de comprar la producción y los transportistas de realizar el traslado.
En ese marco, Rodríguez señaló que en caso de que “las aceiteras decidan no comprar soya que se ha generado en esta campaña de verano, el Gobierno lo va a hacer. Tenemos la ingeniería y los centros de almacenamiento. Se ha estimado, en el peor de los casos, que el Gobierno va a comprar 120 mil toneladas y con eso se tendrá más grano para hacer aceite para el consumo”. Según Kinn, "la soya la tenemos que trasladar sí o sí hacia los acopios y de los acopios a los mercados externos”. Dijo que uno de los mercados podría ser Venezuela. “Esta posibilidad no está descartada”, añadió Rodríguez.
Para el asesor de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Luis Valdomar, “ésta es otra mentira del Gobierno, es una idea descabellada”. “Ni la propia empresa privada en Santa Cruz tiene la capacidad para almacenar toda la soya que se procesa. Se compra la soya y se la procesa, se vuelve a comprar y se vuelve a procesar la materia prima”.
Por su parte, el gerente general de la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex), Oswaldo Barriga, recordó al Gobierno que “Bolivia no exporta materia prima, sino productos con valor agregado, como aceite, torta de soya, harina y lecitina”.
El dirigente de la Federación Departamental de Cooperativas Agropecuarias de Santa Cruz, Tito Choque, dijo que su sector prefiere que se "pudra" el grano antes que regalarla al Ejecutivo.