Así como es imposible (e injusto, además) pedirle a un político que deje de hacer cálculos políticos, resulta impensable que un periodista, por más prestado que haya estado al quehacer de la administración pública, deje de practicar eso que André Malraux llamó: el oficio más lindo del mundo. Y Carlos Mesa fue y es, sobre todo, un periodista (y también un historiador), de ahí que sus esperadas memorias de gobierno sean la recopilación de la historia desde el lente de la divulgación para los demás. Este libro es imperdible para cualquiera que intente comprender el país de hoy.
Es famosa la frase de otro ex presidente que ejerció funciones también en un momento de crisis, Wálter Guevara, quien señalaba que en la política hay que tragarse sapos. Mesa demuestra que en el periodismo comer batracios es ir contra la profesión, y cuenta desde su punto de vista los meses de un gobierno que comenzó vitoreado por las masas y terminó saliendo del poder sin derramar sangre (algo que en Bolivia es en sí mismo una hazaña).
El lector podrá o no compartir la manera de pensar del que fuera el más prestigioso presentador y comentarista de noticias de la televisión en Bolivia, pero difícilmente se va a aburrir con Presidencia sitiada. Hay en el estilo un literato, quizá frustrado por el comunicador. Recordemos que Mesa estudió Literatura en la UMSA. Y quizá Hemingway tenía razón: el periodismo es una gran escuela para un literato, pero hay que saber dejarlo a tiempo. Y, es verdad: el oficio que practicaron desde García Márquez hasta Augusto Céspedes es una amante excluyente.
El fuerte del relato de Mesa es la descripción de los personajes y los escenarios. A veces se le va la mano cuando, por ejemplo, hace un largo párrafo sobre la comida que compartió con Sánchez de Lozada en momentos en los que se estaba disparando contra los bolivianos. Ahí se habla hasta de cómo toman las habas con los dedos cuando el lector (o quizá este lector) busca saber qué dijeron los dos en ese instante dramático, cuando los tanques tomaron las calles y la población los echó a pedrada limpia. Claro que este párrafo se ve pequeño en relación a los que describen su charla con Goni.
En síntesis, hay páginas muy bien logradas donde el periodista retrata a los políticos, como el de calificar a Sánchez de Lozada de testarudo: ´El hombre más testarudo que he conocido´.
Cuando uno termina el texto le da la razón a los muy sabios chinos cuando decían que ´la verdad es un caballo de muchas bridas´. Este libro es la verdad de cómo Mesa vio su gobierno y cómo sintió el contexto. No está ajena la autocrítica, como considerar que el referéndum sobre el gas debió haberse hecho sobre un decreto y no sobre preguntas. Claro, la ingenuidad estaba en creer que los viejos políticos iban a cambiar sus prácticas de rapiña. Hormando y compañía se apresuraron en demostrar que esto es pedir peras al olmo.
Ojalá que los interpelados respondan y los lectores podamos encontrar una visión panorámica.
Finalmente, hay quien dice que con los dos libros presentados por el ex presidente significan un reingreso a la política. Espero de todo corazón que no, por lo menos me cuesta imaginar quién podría ser el interlocutor (aliado o adversario) de un periodista que al final contará con pelos y señales cada una de las conversaciones que sostenga. Porque lo reitero una vez más: Mesa no se traga sapos y sin sapos, no hay poder.
*Jaime Iturri S. es periodista.
Evo no ve
Dilecto(a) lector(a): Tenga usted la gentileza de volver al título y leerlo en sentido inverso. Como el cerebro tiende a ordenar lógicamente los signos, con seguridad que se ha sorprendido de leer la misma oración.
Pakistán abre una etapa
Pakistán ha dado un gran paso adelante con la elección esta semana por el Parlamento de Yusuf Raza Gillani como primer ministro. El nuevo jefe del Gobierno, que ha obtenido 264 votos sobre 342 de la Cámara baja, es un vicepresidente del Partido Popular, PPP, ganador de las elecciones de febrero, que dirigía la asesinada Benazir Bhutto, y hará un gabinete de coalición con la segunda fuerza más votada, la Liga Musulmana del también ex primer ministro Nawaz Sharif, y alguna formación menor.
Vanidad, falso orgullo e indignidad
Dicen malas lenguas cada vez más numerosas que Evo Morales lo hace peor de Presidente de los bolivianos que de futbolista en lances en que recibe insólitas felicitaciones del guardameta al que le mete goles. La vanidad hace que los valores anden tan trastocados, que el gol en que dejaron sin marca al Pelé de Orinoca flameó en primera plana y en noticieros televisivos aquí, allá y acullá.
Justicia: la agenda olvidada
El desarrollo de la justicia ha sido y es aún parte de una agenda olvidada. Su atención ha sido espasmódica y teñida por los intereses políticos de turno. Lo fue cuando se cooptaban cargos hasta que se cambiaron las modalidades de elección y se estableció un sistema de carrera judicial.
Ediciones Anteriores
Encuesta del día
Como Fidel, sin ningún cambio
Mantendrá el socialismo pero flexibilizará la economía