Se va el vocero de Evo y revela crisis interna El vocero se fue y en una carta a Evo denunció que hay “enemigos internos”. El Presidente dijo que la misiva “es una falsedad” y comentó que Contreras renunció porque “se divertía mucho”.
LA CARTA • Contreras lee su renuncia, ayer, en el Palacio.
A poco más de dos años y dos meses de una estrecha colaboración con el Gobierno, el vocero presidencial, Álex Contreras, renunció ayer de manera sorpresiva e irrevocable a su cargo y dejó al descubierto una crisis interna en la administración del presidente Evo Morales Ayma.
Alrededor de las 18.00, Contreras convocó a una conferencia de prensa en el Palacio y allí leyó la carta de renuncia que envió al Jefe de Estado, aún sin sello de recepción, en la que advierte que al interior del Ejecutivo existen “enemigos internos“ y que existen riesgos para la libertad de expresión y la democracia.
“No podemos permitir que en el Gobierno de la Revolución Democrática y Cultural exista el mínimo intento de atentar la libertad de prensa y expresión, porque es atentar contra la democracia“, reflexiona en la misiva.
Además, dice que si bien el Gobierno avanzó a paso firme en sus medidas estructurales, descuidó “a grupículos y logias ligadas a la fracasada política neoliberal y también a los enemigos internos que ahora se han convertido en un obstáculo en el proceso de cambio”, y convoca a los movimientos sociales de base del MAS a cumplir con su labor de “guardianes de este proceso“.
En reiteradas oportunidades, dirigentes de sectores sociales afines al MAS denunciaron que el Ejecutivo fue penetrado por elementos externos con pasado neoliberal, entre los que identificaron al actual ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
Contreras no precisó a quiénes hacía referencia y se limitó a señalar que el Gobierno debe hacer “un cambio de timón“.
Fuentes ligadas al MAS informaron a La Razón que hace dos semanas el mandatario Evo Morales tomó la decisión de hacer ajustes en su equipo de colaboradores, dando paso a un grupo de la denominada “línea dura“, a la que pertenecería Quintana.
La renuncia y denuncia de crisis interna de Contreras desató diferentes reacciones en el MAS. El senador Antonio Peredo, por ejemplo, indicó a la red ATB que “es una señal de crisis. Estamos viviendo una crisis, para nosotros es una crisis en un proceso sumamente difícil donde se están tomando medidas muy precisas”.
Contrariamente, el diputado Gustavo Torrico negó cualquier fraccionamiento en el Ejecutivo. Señaló que el MAS no es un partido, sino un instrumento político del pueblo donde en sus filas, si bien tienen una visión fija sobre el objetivo, “hay diferentes modos de ver los caminos por los que vamos a llegar a la meta”.
“No se trata de un resquebrajamiento político, sino más bien, por lo que se sabe, son temas estrictamente personales, como esta renuncia del señor Contreras”, insistió Torrico. Agregó que Contreras debería identificar con precisión a los enemigos internos.
Respecto a la reflexión que Contreras hace en su renuncia sobre la libertad de expresión, el senador Félix Rojas (MAS) negó que en el país haya censura como insinuaría la misiva. El hasta ayer vocero señala que el país necesita “libertad de expresión antes que censura“ y “gestión antes que desinformación“, y apunta que “la calidad de la información define la democracia“.
Contreras acompañó a Evo Morales durante toda su campaña electoral y desde su primer día como Primer Mandatario.
Evo: “Álex se divierte mucho”
El presidente Evo Morales señaló ayer que el renunciante Álex Contreras dejó el cargo porque “se divertía mucho” y aseguró que lo que dice en su carta de renuncia “es una falsedad”.
“Todos tenemos derecho a divertirnos, pero el compañero Álex Contreras se divierte mucho. Cuando se canse de divertirse mucho volverá al Palacio”, indicó el Mandatario anoche.
Morales declaró no entender cómo “se trata de tergiversar, falsear las verdades, recomendarle que nunca mienta”.
Agregó que Contreras es “un compañero muy comprometido”, por lo que insistió en que en cuanto deje de divertirse volverá al Palacio. Contreras era uno de los más estrechos colaboradores de Morales, lo acompañaba en todos sus viajes e incluso decidía contrataciones en el Ejecutivo.
El ahora ex vocero elaboró una biografía con fotografías de Evo Morales, las que se convirtieron en fuente de varios medios.
Contreras ahora cree que Morales no debe escuchar a los personajes que, en su criterio, no están con el proceso de cambio que encara el gobernante.
La oposición ve problemas
Parlamentarios de la oposición opinaron que la renuncia del vocero del Palacio de Gobierno, Álex Contreras, desnuda una crisis interna dentro del partido en función de gobierno, el MAS.
´Yo creo que cuando el barco empieza a hundirse los primeros que huyen son las ratas, y es verdad: el barco \'azul\' empieza a hundirse. (...) Hay que entender que en lo interno el Gobierno tiene dificultades´, dijo el senador Róger Pinto (Podemos).
Desde Santa Cruz, el diputado Michiaki Nagatani (MNR) manifestó que la renuncia de Contreras ´muestra que no hay una estrecha coordinación dentro del Gobierno´.
Wilson Espinoza, de la Prefectura de Cochabamba, aseguró que dentro del MAS existe una crisis. ´Hay razones para sospechar posiciones divergentes al interior del Gobierno, sobre todo cuando se trata de uno de los hombres de confianza del Presidente´, declaró a ANF.
Carta de renuncia
“Al cumplirse más de dos años de gobierno y ante la difícil coyuntura que atraviesa el país necesitamos unidad de la Patria antes que división, diálogo con todos los sectores antes que violencia, libertad de expresión antes de censura, transparencia antes de hechos de corrupción, gestión antes de desinformación. La calidad de la información define la calidad de la democracia”.
“Los movimientos sociales, del campo y la ciudad, deben ser guardianes de este proceso de cambio, recuperando protagonismo y participación activa”.
“Quienes nos consideramos soldados en este proceso de la revolución sabemos que, en determinadas coyunturas, debemos dar un paso atrás para continuar con dos pasos adelante”.
“No podemos permitir que en el Gobierno de la Revolución Democrática Cultural exista el mínimo intento de atentar la libertad de prensa y expresión porque es atentar contra la democracia”.