Ante la decisión del Gobierno de ampliar por un año más la comercialización de la ropa usada en el país, la Cámara Nacional de Industrias (CNI) expresó ayer su rechazo a la nueva determinación. Señaló que “el Gobierno ha cometido un gran error y esta medida es un atropello contra la producción nacional”.
“No debemos olvidar que fue este Gobierno el que tomó la decisión de prohibir la importación de ropa usada con el criterio de agotar su stock. Con esta ampliación se puede constatar que si no se prohíbe la comercialización se alienta el contrabando”, se lee en un comunicado.
Hoy, la ropa usada que se ofrece en el mercado nacional es aquella que se interna vía contrabando utilizando los puntos fronterizos con Chile y que representa alrededor de 21.000 toneladas anuales con un valor de alrededor de 41 millones de dólares. La CNI señala asimismo que el comercio de ropa usada desplaza a la producción nacional de textiles, confecciones y manufacturas de cuero.
El perjuicio para estos sectores es considerable, puesto que cada año se dejan de generar entre 5 y 12 mil empleos directos. “Muchos artesanos y pequeños confeccionistas que apostaron a la producción e hicieron todos los esfuerzos en invertir y producir, hoy reciben un golpe del Gobierno, pues tendrán una cantidad de dificultades”.