Vecinos de la Av. Periférica están aislados El transporte público aumentó sus tarifas y la gente debe caminar varias cuadras. Hay más atracos y según fuentes de la Alcaldía, el sector se habilitará en cinco o siete meses.
AL ESTE DE LA URBE • Obreros trabajan en el sector Calvario, avenida Periférica, donde no hay circulación.
“Ningún carro quiere traernos hasta aquí. Hace 15 días que a diario camino más de 12 cuadras entre mi casa y la nueva parada del minibús, de ida y vuelta, incluso cargando a mi nieto de tres añitos”, contó Rosa viuda de Torquemanta (71), vecina de la Cuarta Cruz de la zona Periférica, en la ciudad de La Paz.
Ella fue entrevistada por este medio cuando terminaba de subir una empinada calle, cargada de su bolsa de mercado.
Hace más de un mes que la avenida Periférica, sector Calvario, está cerrada al paso vehicular, pero hace 15 días que ningún carro del transporte público quiere subir a la Cuarta Cruz. Los vecinos reclaman y piden a la Alcaldía que solucione el problema.
La Razón pudo observar que en el sector de la Cuarta Cruz el paso vehicular llega hasta cierto tramo, pero los vecinos contaron que ni los radiotaxis aceptan transportarlos por el “mal estado de la vía”. Si acceden cobran 25 ó 30 bolivianos.
“Algunos minibuses nos dejaban en la cancha Maracaná (más arriba del lugar), pero nos cobraban dos bolivianos desde el centro”, dijo el vecino Javier Mita.
Mita agregó que entre los transportistas se pusieron de acuerdo para cambiar su parada a Villa Alto de la Cruz, que está más lejos y tiene más pendiente. “Hasta allí igual nos cobran Bs 2”.
El cierre de la vía se debe a que hace dos meses cayó una vivienda en el sector de la Cuarta Cruz, zona Calvario (Periférica), por un deslizamiento y filtraciones.
La Alcaldía actualmente construye un viaducto en un tramo de la avenida Periférica, que colapsó por el deslizamiento.
Desde la cancha Maracaná hasta el sector denominado Alto Villa de la Cruz ningún vehículo puede circular. Según fuentes de la comuna, se tardará entre cinco y siete meses antes de habilitar el paso al transporte.
La vía cerrada, según los vecinos, incrementó los hechos delictivos. “Los ladrones aprove- chan que ahora la gente tiene que caminar y como hay muchos callejones, se esconden y cerca del anochecer nos atacan. Tememos por nuestros familiares”, comentó afligida Rosario de Villegas.
Otro peligro al que se exponen los vecinos en El Calvario, es el tránsito obligado por los sectores donde hay casas a punto de colapsar. Así, en el pasaje Verónica, una vivienda corre el riesgo de desplomarse y puntales (maderas) sujetan el muro rajado desde hace semanas. La gente que vive unas casas más allá debe pasar por debajo de las maderas.
“Cuando paso por aquí pienso que toda la casa se caerá encima. Ya no puedo ni mandar a mi hijo mayor a la tienda, tengo miedo de que le pase algo”, dijo Julia Quisberth, que vive por el lugar y pasaba lento por debajo de las maderas, pues estaba embarazada y sostenía a su hijo de la mano.
Esa casa es de la familia Revollo Alcoreza. Los muros tienen profundas fisuras, los vidrios de la planta baja están rotos por el peso de la edificación, los azulejos comienzan a quebrarse y a salirse de las paredes.
Mita contó que conversó el martes con uno de los dueños de esa infraestructura. “Nos dijeron que no permitirán la demolición de su inmueble hasta que la Alcaldía les pague por el perjuicio. Pero no sólo la Alcaldía es culpable, EPSAS (Empresa Pública Social del Agua y Saneamiento) tiene responsabilidad y también el tránsito de camiones de alto tonelaje. Otro factor fue el sobrepeso en las casas”.
Hoy habrá una reunión entre vecinos y autoridades de la comuna y de EPSAS. Ayer, La Razón intentó comunicarse con el Oficial Mayor Técnico, para pedir información sobre la zona, pero no contestó a las llamadas.
Durante el recorrido de este medio, en el sector Alto Villa de la Cruz se encontró otra vivienda, que ni siquiera se terminó de edificar, pero ya corre el riesgo de derrumbarse. Una vendedora de la zona contó que en la mañana “gente de la Alcaldía buscó a la dueña para pedir la evacuación de la casa porque está en riesgo”.
Testimonios
PELIGRO • “La calle sigue siendo empedrada y es un peligro durante la noche. Hace una semana, me caí al bajar y mi rodilla se golpeó contra una piedra en punta. Tuve que saltar de un pie hasta donde habían taxis para que me lleven al hospital”. Freddy Gonzales (40).
CONCESIONARIOS • “La empresa a cargo de hacer las obras municipales en el sector afectado, no nos inspira seguridad porque deja su trabajo a medias. Hace perforaciones que cuando llueve se vuelven charcos, ni siquiera los tapa con nylon”. Eugenia Quenta (53).