El ex vocero presidencial Álex Contreras se excusó ayer de ofrecer mayores detalles sobre su renuncia, con el argumento de que si diría todo lo que sabe sobre las irregularidades y manejos políticos que conoce, “provocaría un tsunami (maremoto) político”.
Desde Cochabamba, Contreras confesó a La Razón que entre sus planes para el futuro, la política es sólo una sombra y aseguró que las acciones “cobardes de los enemigos internos”, que denunció en su carta de renuncia ante el Primer Mandatario, ahora tocan a Iván Canelas, su sucesor en el cargo de portavoz.
“Hoy estoy más convencido de que en Palacio los personajes oscuros siguen inventando excusas para no hablar de los problemas de fondo que están minando al pueblo boliviano”, dijo Contreras, y se refirió a un comunicado de prensa mediante el cual el Gobierno aseguró que Morales decidió “retirarle su confianza (a Contreras) por razones que tienen que ver con una conducta inapropiada en el cumplimiento de sus funciones”.
“El documento lleva el sello de la Dirección de Comunicación de Palacio, pero yo hablé (ayer) con Canelas, director de esta repartición, y me dijo que ese papel no salió de este despacho. Este tipo de actos son cobardes y ratifican mi carta de renuncia”, manifestó.
Canelas, que ayer se reunió con Contreras en instalaciones del aeropuerto Jorge Wilstermann, en Cochabamba, dijo que desconocía el contenido del comunicado, ya que fue emitido antes de que asuma el cargo. “Habrá que tener cuidado”, comentó.