El Cardenal dice que ahora es imposible facilitar el diálogo El Cardenal dijo ayer que entre el Gobierno y la oposición campea la violencia y desconfianza. Señaló que se acentúa el distanciamiento con las necesidades de la gente. Sin embargo, aseguró que continuarán impulsando el acercamiento.
EL MENSAJE DE TERRAZAS • La máxima autoridad de la Iglesia en Bolivia, el Cardenal Julio Terrazas, inaugura la Asamblea de la Conferencia Episcopal. Fue este jueves, en Cochabamba.
Preocupado, este jueves el máximo representante de la Iglesia Católica en Bolivia, el Cardenal Julio Terrazas, advirtió que la búsqueda del diálogo entre el Gobierno y los sectores de oposición se torna “imposible”, debido a las señales de desconfianza recíproca, las presiones y la violencia que son ejercidas por los actores políticos en disputa.
Dijo que además esta crisis ha descuidado “la atención a las necesidades primarias del pueblo”, aunque, a pesar de ello, aseguró que la Iglesia insistirá en la construcción de un escenario de acercamiento para buscar una salida a la crisis política que atraviesa en la actualidad el país.
Las palabras de Terrazas se dieron en ocasión de la inauguración de la octogésima sexta Asamblea de la Conferencia Episcopal de Bolivia, que se desarrolla en la Casa Maurer, en la ciudad de Cochabamba, y que concluirá la próxima semana.
En su mensaje inaugural recordó que la Iglesia recibió varias solicitudes, tanto del oficialismo como de la oposición, para facilitar el diálogo. “Lo estamos haciendo con sencillez, tesón y sincera vocación de servicio a nuestra patria, escuchando a los actores implicados. (...) Sin embargo, estoy persuadido de que es imposible facilitar el diálogo mientras vemos campear aún la desconfianza recíproca, las presiones y la violencia”, expresó.
Recordó, además, las reflexiones lanzadas por la Iglesia en las “Orientaciones pastorales sobre el proyecto de Constitución´.
“Vemos con inquietud que aumenta el distanciamiento entre regiones, clases sociales y etnias. Se constata una polarización ideológica y regional, la excesiva primacía del debate y quehacer político en lugar de atender las necesidades primarias del pueblo y la influencia de sectores radicales que obstaculizan el proceso de diálogo y consenso”.
Para Terrazas, los sectores en conflicto dan más valor a recursos de presión y fuerza antes que a los argumentos racionales.
Cabe recordar que este miércoles el presidente Evo Morales volvió a solicitar al Cardenal —la primera vez fue en marzo— la mediación de la Iglesia para reencauzar el diálogo entre las regiones opositoras y su gobierno. El recorte de los recursos del IDH y los referendos sobre los estatutos autonómicos y el nuevo texto constitucional forman parte de los puntos en conflicto.
Sin embargo, mientras Morales visitaba al Cardenal, en una masiva concentración los cívicos cruceños ratificaban que no se frenará la consulta del 4 de mayo. Y en La Paz, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, convocaba a los medios a impedir el referéndum cruceño.
Ante esta crítica situación, Terrazas dijo ayer que de darse el diálogo “debe ser claro y constructivo”. Agregó que “no se avanza si se sacralizan posiciones hechas y si no se renuncia a seguridades que se esgrimen, olvidando el bien de todos” y reafirmó el compromiso de la Iglesia para hallar los caminos que puedan sentar en la mesa de diálogo a los sectores en conflicto.
Terrazas dijo que es necesario reencaminar los pasos bajo las palabras del fallecido Papa Juan Pablo II, quien llamó a la población a evitar “presiones y desórdenes que fácilmente desencadenan el peor de todos los males: la violencia. Pongan un sentido de fraternidad y sigan siempre el camino del diálogo”. Redacción central y Cochabamba
PEDIDOS DEL CARDENAL
Renuncia • “El diálogo que espera el país debe ser claro y debe ser constructivo. No se avanza si se sacralizan las posiciones hechas y si no se renuncia a seguridades que se esgrimen, olvidando de este modo el bien de todos”.
Encuentro • “La paz y la justicia tienen que ser el fruto del encuentro entre hermanos, ‘que se reconocen como tales y como tales se aman’”.