Tigre hasta el fin. Cada año, la hinchada atigrada se renueva con seguidores. Niñas y niños que optan por vestir la casaca aurinegra y la lucen en los partidos del equipo en el estadio Hernando Siles, como los de la foto.
La visión del presidente del club, Jorge Pacheco, pretende implementar las bases para lograr un objetivo largamente acariciado: hacer del decano del fútbol liguero un equipo autosostenible. En otras palabras, “que ni la chequera disponible ni la billetera llena deberían ser más los requisitos para que The Strongest elija a sus futuros presidentes”, sentencia el propio dirigente que conduce al club en su centenario.
¿Cómo asume el desafío de dirigir a la institución precisamente en el año del centenario? Como un hombre aguerrido, tenaz, con fortaleza y garra, que es la característica de la institución. Finalmente, como un boliviano que trabaja y quiere lo mejor para su club. Es una bendición estar en la dirección de una gran entidad.
¿Qué es lo que identifica al stronguista y lo diferencia del resto de los hinchas? Ser un luchador, no darse por vencido ante las adversidades. Asumir las cosas con vitalidad, vehemencia y amor a sus colores. Por eso cumplimos 100 años vigentes y con salud plena.
¿Cómo evalúa cien años de historia? Estamos en una especie de bisagra, porque de seguro cuando nuestros pioneros fundaron el club, quizás no imaginaron la gran obra que en ese momento estaban construyendo y que hoy aprovechamos lo mejor posible...
¿Qué desafíos se avecinan? Tenemos que marcar ritmos de modernidad y crecimiento. Por eso debemos buscar un club autosostenible, con planes y proyectos agresivos.
¿Qué herencia dejará? Un manejo claro e independiente del club...
¿Seguirá al frente del club luego del centenario? Sí, cumpliré mi período hasta que llegue el momento de decir gracias y hasta luego. De seguro me dolerá el tener que alejarme. Ese día lo único que pediré a Dios es que mis sucesores cuiden al Tigre como el tesoro más preciado.