La antorcha olímpica alumbra Buenos Aires El símbolo olímpico, objetado en otras ciudades, tuvo ayer gran respaldo en Argentina, donde la mayoría le acogió con agrado.
El gobernador de Buenos Aires, Mauricio Macri (izq.), recibe la antorcha de uno de los organizadores de los Juegos de Beijing 2008.
Con una custodia propia de las cumbres presidenciales, la antorcha olímpica recorrió ayer en forma triunfal las calles de la capital argentina, bañada en papelitos picados arrojados desde los balcones en señal de saludo.
Dejando detrás una estela de oro, al paso de la llama fue recibida en general con mucha euforia por millares de argentinos, en medio de algunas decenas de opositores al Gobierno chino que abucheaban ese acto simbólico, pero sin generar incidentes y en abrumadora minoría.
Para el público prevalecía el placer de ver la antorcha, aunque no se pudiese tocar, en su recorrido terrestre e incluso acuático, ya que pasó por un tramo fluvial en un sector en el Río de la Plata.
Millares de banderas chinas y argentinas ondeaban al paso de la llama, que pasaba de mano en mano de los relevistas, en medio de una gran expectativa.
Ese símbolo de los Juegos Olímpicos estaba vigilado por unos 5.600 agentes de la seguridad argentinos, entre los cuales se encontraban oficiales chinos vestidos con buzos azules, que acompañaron a los portadores de la antorcha en Londres y París, donde caóticas protestas interrumpieron el relevo.
Japón dijo ayer que no permitirá que agentes de seguridad de China acompañen la antorcha cuando realice un recorrido por Nagano el 26 de abril.
Apenas un par de centenares de personas, la mayoría de la comunidad china, vio la salida en un anfiteatro en la Costanera sur, a la vera del Río de la Plata.
Pero después, el panorama cambió y una muchedumbre acompañó la travesía.
Durante la ceremonia de arranque, el primer relevista tomó la antorcha de manos del alcalde de la ciudad, Mauricio Macri, la elevó sobre la cabeza y empezó a correr, a la par de agentes de seguridad.
La llama, que salió tras un espectáculo de tango, fue pasando de mano en mano desde que la tomó por primera vez el deportista argentino Carlos Espínola, ganador en la vela olímpica de dos medallas de plata y una de bronce. Buenos Aires, EFE
Ecos olímpicos
Marcha paralela 25 activistas marcharon con su propia “Antorcha de los derechos humanos” en la capital argentina.
Contra lo prohibido La marcha fue una manifestación del movimiento espiritual Falung Gong, que está prohibido en China.