El MAS apuesta a un fracaso el 4 de mayo El Gobierno y los movimientos sociales ya no llaman a bloquear el referéndum. La oposición desconfía del diálogo que pide la UE, mientras el Canciller admite que buscó a países amigos.
EN CHULUMANI • Campesinos yungueños escuchan la convocatoria del presidente Morales a movilizarse el 4 de mayo. Fue el viernes, por la entrega de computadoras a escuelas de la zona.
Mientras la presión internacional aumenta para que el Gobierno y la oposición político-regional se sienten a la mesa del diálogo, el MAS cambia la estrategia del boicot al referéndum autonómico de Santa Cruz por el llamado a la pacificación y a la unidad.
Los movimientos sociales de Santa Cruz bajaron el tono ayer. Para las 10.00 estaba programada la llegada de los "Ponchos Rojos" de Achacachi al Plan Tres Mil, bastión del MAS en esa ciudad, sin embargo, el encuentro con el Movimiento Cívico Social se frustró debido a cambios de planes de la militancia oficialista. De los enclaves masistas en el departamento oriental, sólo San Julián persistiría con una posición aguerrida y de confrontación.
"No queremos la violencia y menos estar provocando a los cruceños. Nosotros somos 70 mil residentes paceños en esta ciudad y, si bien como residentes de Achacachi no apoyaremos el referéndum autonómico por convicción propia, ese día del 4 de mayo vamos a permanecer en nuestras casas compartiendo en familia, pero no provocaremos a nadie", dijo el presidente de los residentes de Achacachi en Santa Cruz, Osvaldo Ramos.
El anunciado arribo de los Ponchos Rojos había puesto en apronte a vecinos del Plan Tres Mil, ante los rumores de enfrentamientos con miembros de la Unión Juvenil Cruceñista.
En La Paz, el canciller David Choquehuanca, un día después de que 43 países se ofrecieran para facilitar el proceso de diálogo por considerar que la falta de entendimiento "podría poner en peligro la coexistencia pacífica en el país", dijo a La Razón que todos los bolivianos deben movilizarse el 4 de mayo para defender la integridad territorial y la democracia. En cuanto al diálogo, sostuvo que depende ahora de los líderes políticos cruceños.
Hace un par de semanas, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, convocó a movilizaciones en contra del referéndum, mientras que los campesinos anunciaron bloqueos. El viernes, el presidente Evo Morales hizo un llamado a movilizarse el mismo día de la consulta "por la unidad del país".
Choquehuanca reconoció ayer que el Gobierno boliviano tomó contacto con países y organismos internacionales para que promuevan el diálogo; incluso, pronosticó que habrá nuevos pronunciamientos. Aseguró que la comunidad internacional rechaza los estatutos autonómicos porque, según dijo, atentan contra la democracia de Bolivia (ver entrevista aparte).
Para la oposición, detrás del pronunciamiento a favor del diálogo de 43 países se esconde una intencionalidad de frenar el referéndum por los estatutos. El senador Fernando Messmer declaró que "la UE está también intentando un diálogo simplificado solamente para evitar la aprobación de los estatutos autonómicos". En ese sentido, dijo que la oposición le ha hecho saber a la UE que ´no es concebible ni tiene sentido un diálogo solamente con relación al referéndum del 4 de mayo. El diálogo necesariamente tendría que comprender el origen de la crisis, que es esta Constitución ilegal aprobada por el MAS´.
Para el director de Autonomías de la Prefectura cruceña, Carlos Dabdoub, "el reconocimiento del proceso autonómico en Santa Cruz que hace el Gobierno es una derrota que ha tenido que aceptar porque, pese a todo, el terrorismo de Estado se ha dado cuenta de que el proceso democrático del 4 de mayo no lo pueden parar". Los preparativos ingresan a la última etapa, a 21 días del referéndum. La Corte Departamental Electoral realizará hoy un simulacro de la votación y elegirá a las directivas de los jurados. Redacción central y Santa Cruz
TENSA CALMA
Ponchos Rojos • Campesinos de Achacachi no llegaron al Plan Tres Mil por un cambio de estrategia del MAS.
Sin diálogo • La comunidad internacional ofreció facilitar el diálogo, pero la oposición ve una movida política detrás.