Resulta que una cinta de video, en la que supuestamente el extinto número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Luis Édgar Devia, alias Raúl Reyes, saludaría un triunfo electoral del partido del presidente de Ecuador, Rafael Correa, volvió a tensionar las relaciones entre esos dos países.
Tras enterarse de la difusión de ese video en canales televisivos de Colombia, Correa reaccionó ayer sindicando de “mentiroso” al gobierno de Álvaro Uribe por la acusación de este Presidente de que ha desautorizado acciones contra las FARC.
Correa se declaró parte de una campaña de desprestigio por parte de Colombia y señaló que, aunque él puede, no presentará un video de Uribe como candidato a la Presidencia reunido con paramilitares, pues considera que esa no es la forma de actuar. Hasta anoche, el Gobierno de Colombia no se había pronunciado sobre la reacción de su homólogo ecuatoriano.
El detonante de la crisis fue el ataque de las fuerzas colombianas a un campamento de las FARC instalado en Ecuador, el 1 de marzo. En ese incidente murieron 26 personas, entre las cuales se encontraba el número dos del grupo guerrillero.
En dicho video, Reyes aparecería dirigiéndose a Correa. Ese mensaje había sido difundido por las FARC en su página web tras la elección de los constituyentes ecuatorianos, en septiembre. Correa dijo ayer que no conocía a Reyes ni a ningún otro miembro de las FARC.
Existen razones para preocuparse por este conflicto, pero, afortunadamente, hay quienes intentan ponerle paños fríos. Los defensores del Pueblo de Ecuador y de Colombia gestionan una reunión de los presidentes de ambos países para restaurar las relaciones diplomáticas rotas hace más de un mes.