El oficialismo baja el tono con Santa Cruz La mayor parte de los sectores sociales afines al oficialismo optó por la resistencia pacífica para el domingo 4 de mayo. Los autonomistas hacen campaña sin dificultades en todas las regiones.
CONTRA RELOJ • Funcionarios de la Corte de Santa Cruz alistan el material que enviarán a las mesas de sufragio de la ciudad y las provincias. Ayer sellaron las papeletas para la votación.
A 13 días del referéndum cruceño para la aprobación del estatuto autonómico local, el clima de tensión por eventuales confrontaciones entre masistas y autonomistas comenzó a bajar en este departamento oriental.
Mientras la mayor parte de los sectores afines al oficialismo optó por la resistencia pacífica, con movilizaciones que se organizan en las capitales de departamento, los promotores de la consulta cruceña no registraron problemas para ingresar a los denominados bastiones del MAS y los organizadores de la guardia civil autonomista anticiparon que ese día realizarán un control sin mayor apoyo que poleras blancas.
El vocal de la Corte Departamental Electoral de Santa Cruz, Fernando Castedo, informó que hasta ayer sólo se presentaron “problemas de rutina” en el trabajo, como la falta de algunos notarios o jurados, “problemas que se van a solucionar a medida que avance el proceso electoral”.
Explicó que hoy concluirá el ingreso de los 166 facilitadores electorales en los barrios de la ciudad de Santa Cruz, proceso que se realizó sin dificultades, incluso en las zonas consideradas afines al oficialismo, como Villa 1º de Mayo y el Plan Tres Mil, donde tampoco tuvieron problemas para ingresar los miembros de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC).
Según el máximo dirigente de la UJC, David Sejas, el trabajo que realizan a favor de la consulta no sufrió percances, pese al rechazo que existe al proceso en algunos sectores como El Torno, San Julián y Yapacaní.
“Estamos fuertes, tenemos gente allá y han sido bien aceptados, aunque hay gente que no está de acuerdo, pero todo se hará dentro del proceso democrático de la votación”, señaló.
Ayer, la red PAT mostró imágenes de jóvenes autonomistas que en Yapacaní realizaban campaña a favor de la consulta. “Estamos movilizándonos por la campaña, pese a las amenazas de los colonizadores y los chapareños”, declaró uno de ellos.
En el caso de la ciudad capital, Sejas explicó que los unionistas tienen gente trabajando en barrios como el Plan Tres Mil.
La presidenta del Comité Cívico Femenino, María Julia Gutiérrez, dijo que el 4 de mayo no habrá grupos especiales para llegar a las zonas con presencia masista, porque la gente “defenderá sus ideas con su voto”.
“No estamos conformando brigadas de rechazo o de confrontación. Queremos que todo pase con serenidad, que todos podamos emitir libremente nuestro voto”, señaló Gutiérrez.
Según Sejas, la guardia civil que se organiza para esa fecha tampoco apelará a medidas especiales, excepto la “vigilancia pacífica” con 15.000 personas.
A la par de este ambiente pacífico que describieron los promotores del proceso cruceño, los campesinos e indígenas afines al MAS optaron por expresar su rechazo a la consulta de mayo con movilizaciones que reclamarán por la unidad del país en los nueve departamentos, según informaron los dirigentes Isaac Ávalos, de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, y Adolfo Chávez, de la Confederación de Indígenas del Oriente de Bolivia.
Incluso los aguerridos Ponchos Rojos del altiplano paceño adoptaron esta misma determinación, mientras el Gobierno intensificó su campaña de exposición de los argumentos por los que considera ilegal este proceso, confiado en su fracaso.
EN LOS MEDIOS
Masistas • Los sectores oficialistas promueven una intensa campaña de denuncia contra los líderes cruceños que promueven el referéndum, a quienes acusan de buscar dividir el país y de actuar en función de intereses personales.
Autonomistas • Los cruceños que promueven la consulta del 4 de mayo realizan campañas de difusión nacional en las que invitan a la población a votar por el Sí, con la promesa de que llegarán días mejores.