El proceso de municipalización en riesgo por el lío autonómico El 20 de abril fue el cumpleaños de la Participación Popular. Los municipios celebran bajo el fuego cruzado entre el departamento y el poder central.
EL ALTO • El municipio alteño es un ejemplo del desarrollo urbano local. Es el caso de los denominados municipios metropolitanos que también son considerados como una forma especial de autonomía local.
En abril se cumplió 14 años de la Participación Popular. Este proceso de municipalización está en riesgo por el actual enfrentamiento entre departamentos "autónomos" y poder central. La descentralización, que debe ser una distribución concertada del poder, hoy es un juego de golpes y contragolpes entre las regiones y el nivel central. Si, por ejemplo, se propone la regionalización es para restar poder al departamento, y si, del otro lado, se promueve la autonomía departamental es para afectar al gobierno, ilustra el conflicto el vicepresidente de la Federación de Asociaciones Municipales, FAM Luis Revilla.
Las otras autonomías olvidan a la municipal, en el sentido en que piensan que todo hay que iniciarlo de cero, olvidando la experiencia, el aporte y la necesidad de preservar lo avanzado por el municipio, insiste el directivo edil.
En tiempos de la autonomía departamental, la renovación también es urgente para los municipios. Para el alcalde paceño, Juan del Granado, la Participación Popular en rigor ha caducado y los municipios están urgidos de dar el siguiente "salto hacia adelante". Es este cambio el que ahora se está entrabando, por ejemplo, con el estatuto cruceño que, al margen del formal reconocimiento de la autonomía edil, en realidad la subordina, señala Del Granado.
Para Rubén Ardaya (Tarija) y Carlos Dabdoub (Santa Cruz), la autonomía departamental es "la pata que faltaba" de la descentralización, el complemento del municipio. Si bien esto teóricamente es así, el actual proceso autonómico departamental se lleva adelante arrinconando al municipio, señala el ex director Ejecutivo de la FAM Javier Gómez.
En el tira y afloja con el nivel nacional, el departamento tiende a excederse en sus alcances. Contra lo que se cree, que el más perjudicado será el nivel nacional, serán los municipios, el eslabón más débil, los más damnificados, prevé. Al final, las alcaldías serán "operadoras" de las políticas sociales departamentales o del Estado nacional. Justo ahora, destaca, cuando los municipios empezaban a levantar vuelo en su intervención en la economía, en el desarrollo económico local.
Para Gómez, el municipalismo ciertamente está ausente del actual debate autonómico, debido principalmente a que los municipios de cada región no supieron diferenciarse de sus departamentos, dividiéndose en los hechos en municipios autonomistas y aquellos proclives al oficialismo.
Por su parte, el viceministro de Descentralización, Fabián Yaksic, reconoció que en el proyecto de Constitución también se recorta la autonomía edil, como el artículo 410, que subordina la ordenanza municipal al decreto supremo.