A partir del 1 de mayo, en España entra en vigencia una norma que castiga con multas e incluso encierro a quienes conduzcan un vehículo sin que nunca hayan obtenido un permiso. Para los bolivianos que residen legalmente en ese país, la normativa será flexible, otorgándoles un plazo para regular su situación.
Al momento, alrededor de cinco mil bolivianos aguardan la homologación de sus licencias de conducir en ese país, proceso que avanza sin contratiempos, informó ayer la Unidad de Sistemas de Servicios Informacionales de la Dirección General de Tráfico (DGT) de España.
“El octavo numeral de la norma 15/2007 indica que las sanciones de tres a seis meses o la multa de 12 a 24 meses y trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, se aplicarán a quienes nunca tuvieron un permiso”, aseguró ayer Susana Estévez, funcionaria de la DGT.
En el caso de que algún residente boliviano con papeles en orden sea detenido y no haya homologado su permiso de conducir, precisó que será tratado como un simple infractor, por lo que no enfrentará riesgo de cárcel. “Él habrá cometido una infracción administrativa. Tendrá un plazo de seis meses para regularizar su situación”, agregó.
España y Bolivia firmaron, el 2005, un acuerdo para homologar las licencias de conducir, convenio ratificado a finales del 2007 y que rige desde este año.