La conmemoración del Día del Trabajo Pese a que la clase obrera se identifica ideológica y, quizás, hasta políticamente con el partido gobernante, el MAS, en la práctica no tiene presencia activa en la administración de Evo Morales. Ésta guarda una distancia con aquélla.
En la mayor parte del mundo, excepto en Estados Unidos y el Reino Unido, este 1 de mayo se conmemora el Día Internacional del Trabajo, teniendo como referente histórico la lucha por la jornada laboral de ocho horas.
Un día como hoy, en 1886, se inició una huelga de 200.000 trabajadores en apoyo a esa demanda. La protesta fue reprimida por la Policía estadounidense y, debido a su trágico desenlace, a este suceso se le denominó la "Masacre de Chicago". Hasta entonces, la carga laboral era de 18 horas por día.
El movimiento huelguístico les costó la vida a muchos trabajadores y dirigentes sindicales (no se conoce un número exacto), aparte de que miles de obreros fueron despedidos, detenidos, procesados, heridos de bala e incluso torturados. La mayoría de ellos eran inmigrantes de países europeos.
Bolivia se adhiere a la conmemoración de esta fecha, al punto de que cada 1 de mayo es feriado no laborable. En el pasado, cuando la Central Obrera Boliviana (COB) era casi un poder paralelo al oficial, había fervorosas marchas de la que participaban miles de personas de los sectores fabril, minero, de la construcción e incluso los empleados de las oficinas públicas y privadas. Pero, hoy, la situación ha cambiado y ya no se observa ese tipo de demostraciones contundentes: todo se ha reducido a marchas de corte menor, aunque nunca hayan perdido el sentimiento del homenaje a los trabajadores.
En el aspecto socioeconómico, el mayor interés que tiene el trabajador es el empleo. En consecuencia, en este 1 de mayo habría que preguntarse si existen o no mejores condiciones de empleo en el país.
De otra parte, pese a que la clase obrera se identifica ideológica y, quizás, hasta políticamente con el partido gobernante, el MAS, en la práctica no tiene presencia activa en la administración de Evo Morales. Ésta guarda una distancia con aquélla. Contrariamente a lo que pudo suponerse en el marco de un gobierno de corte socialista, la militancia obrera se traduce en esporádicas manifestaciones públicas.
Según informes oficiales, el último año el desempleo abierto disminuyó un punto en Bolivia, de 8 a 7 por ciento, lo que puede apuntarse como un logro. Sin embargo, la realidad marca que cerca del 50 por ciento de la fuerza laboral del país trabaja precariamente, desempeñando labores que no le garantizan estabilidad, buenos salarios ni beneficios sociales fundamentales, como son los de la salud y la jubilación.
El Día Internacional del Trabajo fue instituido en el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París, en 1886. Tres días después del 1 de mayo se dio la "Revuelta de Haymarket", en Chicago, que costó mucha sangre, al punto de que se la conoce como la "masacre" de esa ciudad.
El 21 de junio de 1886 se inició el juicio contra 31 supuestos responsables de la revuelta, pero luego quedaron reducidos a ocho, de los cuales tres fueron sometidos a prisión y cinco condenados a morir en la horca. El mismo año, el entonces presidente de Estados Unidos, Andrew Johnson, promulgó la Ley Ingersoll, estableciendo las ocho horas de trabajo diario.
En Bolivia siempre se dijo que el 1 de mayo fueron ejecutados los italianos, presuntamente anarquistas, Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, cuando en realidad ello ocurrió años después.