El analista Humberto Vacaflor y el ex ministro de Hidrocarburos Guillermo Torres coinciden en que la medida que tomó el Gobierno respecto a las empresas petroleras se trata de una expropiación y no así de una nacionalización de hidrocarburos.
“El Gobierno llegó a un acuerdo con Repsol, pero no con las demás. Está cumpliendo con la expropiación de esas empresas”, dijo Vacaflor. La expropiación es una venta obligatoria en la que el Gobierno define el monto de indemnización.
Guillermo Torres coincidió con Vacaflor al señalar que lo que realizó el Gobierno fue “una expropiación muy sui generis. Ha hecho una expropiación, no nacionalización, porque está obligando a la venta de acciones; pero no en el caso de Repsol, porque han llegado a un acuerdo y por eso pagan una cantidad. Ha comprado las acciones de oro para tener el control de las empresas”, explicó Torres.
El Gobierno, ayer a través de tres decretos, obligó a la venta de acciones de las empresas capitalizadas, Chaco y Transredes y de la Compañía Logística de Hidrocarburos de Bolivia (CLHB), porque no se pudo llegar a un acuerdo para recuperar el control en las mismas.
En cambio con la empresa hispano-argentina Repsol se firmó un acuerdo en el que el Estado boliviano tiene garantizados el 50% más uno de las acciones en Andina, logrando el control en ésta a través de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
Según Vacaflor, las tres empresas que no firmaron un acuerdo y que fueron nacionalizadas vía decreto pueden acudir a un tribunal internacional y, quizás, obtener más dinero de lo que el Gobierno les ofreció. Las petroleras pueden decir “es lo que queríamos y así proceder a cobrar más de lo que nos ofrecen”, indicó el experto.
Torres sostuvo que el convenio que firmó el Gobierno con Repsol no es de gran importancia, ya que los campos petroleros a los que se tendrán acceso ya fueron explotados y no tienen mucho valor. “Los campos más importantes son operados por Petrobras. Aún teniendo el 51% no se podría operar en los campos San Antonio y Sábalo, que son megacampos”, concluyó.
Puntos de vista
“Andina no es de gran importancia”
GUILLERMO TORRES. Ex ministro de Hidrocarburos
“Es la segunda nacionalización que hace el Gobierno en dos años. Generalmente, cuando hay mucho problema en el país tiene que aparecer alguna medida para recuperar protagonismo. El Gobierno controlará los campos de Andina, que han tenido años de explotación y que no son de gran importancia en su producción, sobre todo para una empresa como Repsol, porque lo que tiene en Bolivia no es ni el 1% de lo que tiene a nivel mundial”.
“El Gobierno estaba acorralado”
HUMBERTO VACAFLOR. Analista económico
“El Gobierno necesitaba recuperar algo del terreno perdido (por la coyuntura política) (...) El Gobierno estaba acorralado por el liderazgo cruceño, entonces necesitaba dar un golpe que le devuelva cierto protagonismo. Quizás las empresas no quisieron llegar a un acuerdo porque saben que, si llegan a un tribunal, van a sacar más de lo que se les ofreció y el país terminará pagando más, porque se ha comprobado que siempre hemos pagado lo que la empresa ha querido”.