Analistas creen que ahora se viene una negociación REFERÉNDUM • En general, los resultados de la consulta de Santa Cruz se toman como una derrota política del gobierno de Evo Morales.
ALGARABÍA EN SANTA CRUZ • Celebración por la victoria del Sí con fuegos artificiales, anoche, en la plaza central.
Analistas del país consideran que los resultados del referéndum autonómico en el departamento de Santa Cruz representan una derrota política del gobierno de Evo Morales. La mayoría de los seis consultados por La Razón señala que, pese a la contundencia del Sí, ese documento puede servir de instrumento de negociación —no de diálogo— con el MAS.
En estas páginas, Jimena Costa, Carlos Alarcón, Guido Riveros, Roberto Barbery, Roberto Laserna y Jorge Lazarte opinan de los números fríos del referéndum, pero también reflexionan sobre el horizonte de Bolivia a partir de este proceso referendario y de los que vendrán.
Hablan de las opciones de un eventual diálogo y, en ese sentido, advierten que, de no haber un cambio en las posturas del oficialismo y la oposición sobre la base del escrutinio de ayer, el futuro del país podría ser sombrío, con un panorama probablemente más conflictivo que el actual.
El alto nivel de ausentismo, sin embargo, no es visto como deslegitimador del resultado de la consulta, pues, según varios de los analistas consultados por este medio, se debe tomar en cuenta el despliegue realizado por el Ejecutivo en su campaña para contrarrestar el referéndum.
Según Costa, el congelamiento de las cuentas prefecturales de Santa Cruz y la intolerancia de los movimientos sociales hicieron sumar votos por el Sí.
Alarcón cuestiona la ilegalidad del proyecto de Estatuto y advierte que ninguna de las partes hizo mucho por ajustarse a la legalidad, dando paso a una legitimidad que, así, sólo puede desembocar en violencia.
Para Riveros, no puede haber autonomía sin lucha contra la exclusión. Por tanto, sugiere aunar agendas. Y pinta la coyuntura con esta frase: ´O estamos al borde del abismo o estamos al borde de la esperanza´.
Barbery señala que el resultado de este domingo debe servir al Gobierno para darse cuenta de que vivimos en un contexto diferente al del 2005. Dice que la relación de fuerzas ha variado.
En criterio de Laserna, la negociación es mucho más necesaria ahora que antes. Pero dice que el Ejecutivo no debe ignorar la victoria de los autonomistas, porque de lo contrario empujará a éstos a endurecer su posición.
Finalmente, Lazarte manifiesta que la principal lección de este referéndum es que las dos partes se necesitan y están obligadas a ponerse de acuerdo: a no imponer sino a concertar.
Entre los analistas, más de uno sostiene que el Gobierno y las regiones autonomistas deben iniciar un proceso de negociación, antes que de un diálogo.
“Intentos de repetir enero del 2007”
JIMENA COSTA. Analista política.
No hay novedad en que gane el Sí, pero es significativo que haya subido (la votación, de acuerdo con las proyecciones iniciales). Me parece que ha tenido que ver la violencia y el congelamiento de cuentas (de la Prefectura cruceña) de hace pocos días; esa ha sido una agresión al departamento, no al Prefecto, y creo que ha contribuido eso a cohesionar la unidad por el Sí, y también la violencia que se generó en las primeras horas de la mañana: el ver actuando en contra de lo que anhelaban, yo creo que ha debido activar a muchos que estaban indecisos.
Por otra parte, yo creo que tenemos que hablar de efectos en el corto y en el mediano plazo. En el corto, esto fortalece al movimiento autonómico, porque lo que ha sucedido en el Plan Tres Mil y en San Julián, y que además se ha dado en otras localidades, como el retiro de urnas o la presión de notarios, en alguna medida es una muestra tremenda de intolerancia, por el uso de la violencia. No sólo del no votar, o de votar por el No, sino de impedir que otros voten.
Pero, el efecto en el mediano plazo es que se trata de una derrota política muy dura para el Gobierno. Aunque hay un muerto, aunque hayan heridos, ya existe más del 80% del mandato popular, aun con ausentismo. (El ausentismo) yo creo que no deslegitima el referéndum. Bastaría con que tomemos datos de ausentismo en elecciones nacionales en EEUU, en Brasil, en términos de elecciones generales, y vamos a ver que los porcentajes de ausentismo en general son bastante altos.
La próxima acción que puede haber (del Gobierno) se va a focalizar en Cochabamba, va a haber intentos de repetir el enero del 2007. En Santa Cruz, la derrota es muy dura y hay que pasar a recuperar el bastión: se concentrará la acción en Cochabamba y probablemente en La Paz, a partir de El Alto. Es decir, el Gobierno, el MAS y los grupos de choque van a trabajar para recuperar Cochabamba y fortalecerse en La Paz.
Creo que tanto la Constitución del MAS como el Estatuto cruceño son instrumentos de negociación política. Otra cosa es mirar los estatutos tarijeños, que han sido pensados para aplicación nacional y no para negociar. Yo creo que ambos presentan posturas extremas en las visiones diferentes, precisamente para hallar, ojalá, un punto de encuentro en una negociación. Ahora, no creo que la negociación sea inmediata.
“La próxima acción que puede haber se va a focalizar en Cochabamba, va a haber intentos de repetir el enero del 2007”.
“Sólo apostaron por la legitimidad”
CARLOS ALARCÓN. Analista y abogado constitucionalista.
Los resultados demuestran que, evidentemente, hay una amplia base de legitimidad a favor de la autonomía en el departamento de Santa Cruz, lo que no quiere decir que no haya una evidente ruptura en el orden constitucional, porque este Estatuto es incompatible en todos sus aspectos con la actual Constitución.
Entonces, la agenda pendiente a partir del día siguiente es de qué manera se va a compatibilizar no los estatutos con el proyecto de Constitución del MAS, sino de qué manera se va a hacer compatible algo que es incompatible: este Estatuto con la actual Constitución.
Queda claro que, por lo menos de parte del Gobierno nacional, se tiene que aferrar al cumplimiento de la actual Constitución; y de parte de las autoridades de Santa Cruz, van a tratar de consumar y de llevar adelante la violación a la Constitución, poniendo en práctica el Estatuto que se opone a la Constitución actual. Es un tema que no está resuelto.
(De aquí en más, ve un panorama) aún más conflictivo, un panorama de mayor tensión, un panorama de legitimidades contrapuestas, lamentando que las dos legitimidades contrapuestas sólo han apostado por la legitimidad, dejando de lado la legalidad y la constitucionalidad.
Cuando se deja de lado la constitucionalidad y la legalidad, la legitimidad desemboca en un escenario de violencia, porque se vuelve al estado de naturaleza donde el grupo que tiene más fuerza, a través de la violencia y el fraude, impone sus razones al otro grupo. Entonces vamos a entrar a un estado de mayor inestabilidad, de legitimidades contrapuestas que hay en los dos frentes: porque la legitimidad en el proyecto de Constitución del MAS, que también tiene defectos estructurales, no se puede negar. Es más, han sido constituyentes elegidos, a diferencia del Estatuto, para redactar una Constitución.
Yo creo que de alguna manera sí (es una derrota para el Gobierno), porque no ha recogido en su proyecto de Constitución, de manera auténtica, la autonomía departamental.
Si (la dirigencia de Santa Cruz) utiliza como negociación, quiere decir que habría jugado con el voto del pueblo. Entonces, la única respuesta que yo le veo es que vuelvan a foja cero los dos procesos, el proyecto de Constitución y el Estatuto.
“Vamos a entrar a un estado de mayor inestabilidad, de legitimidades contrapuestas que hay en los dos frentes (MAS y autonomistas)”.
“Ahora, hay que ir al diálogo”
GUIDO RIVEROS. Presid. Fundación Boliviana para la Democracia Multipartidaria.
Yo creo que es el resultado de la contundencia de un sentimiento ciudadano que cruza a todos los sectores, a todos los niveles de la sociedad. Yo creo que, lamentablemente, el Gobierno siempre ha visto esto como la expresión de una élite oligárquica, sin darse cuenta de que esto tiene que ver con el sentimiento popular profundo de los cruceños, y no solamente de los cruceños, en este caso, sino de muchas regiones del país.
Yo creo que es un error ver la autonomía como un factor de división del país. La autonomía hay que verla también como una de las grandes reivindicaciones que han surgido en los últimos 25 años y, más bien, lograr a través del diálogo, de la concertación, las dos grandes reivindicaciones que hoy día están preocupando a los bolivianos: la autonomía y la lucha contra la exclusión. No puede haber autonomía sin lucha contra la exclusión.
Recordemos las agendas de octubre del 2003 y de enero del 2004, como agendas contrapuestas e irreconciliablemente enfrentadas. Deben convertirse en una sola agenda. Los bolivianos debemos tener la capacidad, entre oriente y occidente, de hacer una sola agenda y una sola visión que conjugue la lucha por estas dos grandes reivindicaciones.
Hay dos alternativas: Si insistimos en el desconocimiento mutuo, entonces el conflicto se va a mantener con las consecuencias de incertidumbre y de pobreza para los bolivianos. Pero, si tenemos la capacidad de encontrar las vías del diálogo y de construir una sola agenda, yo creo que se nos abren muchas posibilidades para tener esperanzas en el futuro. O estamos al borde del abismo o estamos al borde de la esperanza. Si persistimos en la confrontación, estamos al borde del abismo.
Ahora, hay que ir al diálogo. Alguien decía: ´Lo difícil es administrar la victoria´. Yo creo que la victoria inmensa que tuvo el MAS el 2005, no fue bien administrada. Si Santa Cruz no administra bien esta victoria, tampoco les va a ir bien. Por lo tanto, me parece que debemos todos trabajar para lograr los mejores escenarios de diálogo. Así como se exigen cambios en el proyecto de Constitución, se deben exigir cambios en los proyectos de estatutos.
“O estamos al borde del abismo o estamos al borde de la esperanza. Si persistimos en la confrontación, estamos al borde del abismo”.
“Es un triunfo de la democracia”
ROBERTO BARBERY. Analista político.
Yo pienso que es un triunfo de la democracia, no de Santa Cruz. Porque la descentralización distribuye el poder, y eso es sinónimo de democratizar. La democracia no es asignatura particular de ninguna región. Seguramente es un hito que va a significar un marco de referencia para que el país profundice la democracia profundizando, a su vez, el proceso de la descentralización.
Creo que el grado de participación ha sido importante tomando en cuenta la campaña de desinformación y de intimidación que ha desarrollado el Gobierno en diferentes niveles. Hay que reconocer que Santa Cruz ha llevado adelante esta consulta con un gobierno que, desde la perspectiva no sólo moral, política, sino también buscando argucias de naturaleza institucional, buscó en todo momento menoscabar este proceso.
Entonces, el grado de participación, si bien no alcanza los niveles que uno quisiera, se explica por esa campaña de desinformación y de intimidación. A pesar de eso, esa participación no alcanza en ningún momento a eclipsar el resultado tan contundente. Si analizamos los resultados de los procesos electorales, cualquier figura plebiscitaria que alcance más del 70% significa un resultado contundente. En este caso, estamos hablando de más del 80%.
De aquí en más, el Gobierno debe partir reconociendo que el contexto es distinto al de diciembre del año 2005, cuando obtuvo una victoria contundente, significativa, que suponía además la posibilidad de llevar adelante un gobierno de concertación nacional. El resultado también significa un revés político para el Gobierno. Si el Gobierno va a mantener la misma actitud, si no tiene una vocación autocrítica frente a un resultado tan contundente, se va a seguir equivocando. Es necesario que más allá de reforzar sus bastiones políticos, el Gobierno haga una relectura de lo que sucede en el país. Está completamente descontextualizado.
La posibilidad de sentarse a dialogar debe partir del respeto de la voluntad soberana de los diferentes departamentos para expresarse en un tema que tiene naturaleza departamental y que también concierne al conjunto del país.
“(El diálogo) debe partir del respeto de la voluntad soberana de los departamentos para expresarse en un tema de naturaleza departamental”.
“Un instrumento de concertación”
ROBERTO LASERNA. Analista.
La respuesta, el contundente Sí, es absolutamente incontestable. Para mí, un dos tercios hubiera sido más que suficiente, porque dos tercios es la cifra mágica para las grandes reformas constitucionales en nuestra tradición jurídica. De manera que esta cifra que ha arrojado el referéndum es muy superior a ésa y el Gobierno no va a poder ignorarla a partir de ahora. Debería más bien revisar sus posiciones y diseñar una estrategia de concertación y de negociación real con las regiones, porque la respuesta aquí no ha sido solamente a favor de la autonomía, sino que lo que ha estado aquí en juego ha sido también el tema de un pronunciamiento de tipo coyuntural, de la política gubernamental, y ciertamente eso representa un rechazo muy vigoroso a la política gubernamental.
Si uno compara las anteriores votaciones del MAS, de Evo (Morales) y en relación a la misma autonomía, aquí se puede percibir cómo ha aumentado el apoyo a la autonomía y el rechazo al Gobierno; y esto hay que tomarlo en cuenta. Es una derrota política del Gobierno, es una derrota extraordinaria.
Yo creo que todos (los cruceños) tenían muy claro que la aprobación por el Estatuto es la aprobación de un instrumento de concertación, de negociación para construir una nueva Patria. La idea de ellos es: ´Esto es lo que nosotros queremos hacer, pero tenemos que ponernos de acuerdo con el resto del país para ver lo que el resto del país quiere hacer´. Por eso es que los estatutos de Beni, Pando y Tarija son relativamente diferentes, no son los mismos. El mensaje que le están dando al país es: ´Esto es lo que nosotros queremos, vemos ahora qué es lo que ustedes quieren y vayamos a negociar´. La negociación es mucho más necesaria ahora que antes.
El futuro depende de las actitudes. Si de parte del Gobierno se ignora totalmente estos resultados y si se presenta como si ellos no se hubieran dado, los conflictos se van a agudizar y las regiones que están buscando la autonomía podrían verse empujadas a asumir actitudes mucho más radicales. Pero si el Gobierno decide admitir lo que está ocurriendo, tendría que facilitarse la negociación y la concertación. Ver hasta dónde se puede llegar con el proyecto del MAS y los estatutos autonómicos.
“Debería revisar sus posiciones y diseñar una estrategia de negociación real con las regiones, porque la respuesta aquí no ha sido sólo a favor de la autonomía”.
“Obligados a ponerse de acuerdo”
JORGE LAZARTE. Asambleísta constituyente y analista político.
En un proceso electoral, cualquiera que sea, interesan dos resultados: los votos positivos, en este caso el Sí, pero al mismo tiempo en relación con el porcentaje de participación. El voto positivo no significa lo mismo cuando la participación es alta o cuando es baja. Entonces, sabemos de ese 85% que se ha estado calculando, pero no estoy seguro sobre la fuente respecto al abstencionismo del 39%. Porque este dato sólo puede salir de tener otros dos: saber exactamente cuál ha sido el número de inscritos y cuál el de votantes.
Sin embargo, el abstencionismo tiene su importancia, pero no es lo más importante. Lo más importante es que se ha producido un referéndum, que tiene problemas legales, pero que el Gobierno hizo todo para impedirlo y no pudo. Ya es una victoria política el hecho de haber realizado el referéndum, y es una segunda victoria que el porcentaje del Sí pudiera ser comparable o superior al Sí del último referéndum.
Yo creo que el país ha entrado en un nuevo escenario a partir de este resultado, que puede ser seguido por los demás departamentos. Lo que puede ocurrir hacia adelante depende de dos factores: cómo esta victoria es administrada por los dirigentes de Santa Cruz, porque tener la victoria implica responsabilidades y saber manejarlas. Me parece que, sobre todo el discurso del prefecto (Rubén) Costas, ha sido aperturista, tanto que sería un error que el Gobierno no lo tome en cuenta. Ha terminado diciendo: ´Lo que hemos aprobado puede concertarse´.
El segundo factor: cómo responderá el Gobierno y asumirá sus propias lecciones de las decisiones que ha tomado para frenar el referéndun.
Si estas dos partes comprendieran que por un lado Santa Cruz no puede poner en marcha estos estatutos que han sido votados porque les falta base legal, y esto sólo puede proporcionársela poniéndose de acuerdo con la otra parte; del mismo modo, el Gobierno no tiene posibilidades de poner en marcha su proyecto de Constitución si no cuenta con la media luna... es decir, las dos partes se necesitan para lo que cada una de ellas considera sus intereses vitales. Entonces, como se necesitan, están obligados a ponerse de acuerdo, o, de otra manera, no imponer sino concertar. Creo que esta es la lección que deberíamos extraer de todo esto.
“Se ha producido un referéndum que tiene problemas legales, pero que el Gobierno hizo todo para impedirlo y no pudo”.