El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, llegó a ofrecerle a Estados Unidos ayuda en marzo del 2005 para apaciguar al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y las tensiones que se vivían en Bolivia con la posible llegada al poder de Evo Morales, aseguró ayer un diario brasileño.
La oferta brasileña fue transmitida a la secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, por el entonces ministro de la Presidencia de Brasil, José Dirceu, según un telegrama enviado desde Washington a la Embajada de EEUU en Brasilia y al que el diario Valor tuvo acceso.
El telegrama, al que el diario económico solicitó acceso tras cumplirse el período legal de sigilo, resume la conversación que Rice tuvo el 3 de marzo del 2005 en Washington con Dirceu, entonces considerado como la mano derecha del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, antes de que fuera obligado a renunciar al cargo en medio de un escándalo de corrupción.
En la conversación, según el documento citado por el diario, Dirceu se refirió a la situación de Bolivia en momentos en que Evo Morales se preparaba para lanzar su candidatura a la presidencia y afirmó que Brasil tenía la situación “bajo control”.
De acuerdo con el diario, luego de su conversación con Rice, Dirceu viajó a Caracas para una reunión con Chávez. “El sentido del mensaje era que Brasil y EEUU no debían interferir ni en Venezuela ni en Bolivia”, afirmó Dirceu en una entrevista a Valor en la que ofreció su versión sobre el documento estadounidense. “En cuanto a la situación en Bolivia, no era que estuviese bajo nuestro control. Era que estaba ‘bajo control’”, dijo el ex ministro.
En la conversación entre Dirceu y Rice, esta última le dijo que Brasil debía aprovechar su influencia en el continente para darle un “mensaje claro” a Chávez. Dirceu le respondió que Lula ya le había pedido a Chávez que moderara su retórica frente a EEUU con el argumento de que estaba “jugando con un arma cargada”, según el telegrama que publicó Valor. Río de Janeiro, EFE