La escasez de marraqueta se hace sentir Un panificador mediano producía marraquetas con ocho quintales diarios, ahora sólo utiliza tres. La unidad de pan se vende en Bs 0,40.
ELABORACIÓN DEL PAN • Un panadero (al fondo) calienta el horno que a diario produce de 5.000 a 6.000 panes. A su alrededor hay canastas con pan marraqueta y latas con pan surtido.
“La marraqueta está prácticamente desapareciendo, estamos obligadas a comprar mezclado con pan redondo, a lo que se suma que bajó mucho el tamaño”, se lamenta Segundina Rojas que, como cada día, se levanta muy temprano para comprar 20 panes de la tienda de su barrio.
La Razón visitó ayer por la madrugada seis hornos en diferentes zonas de La Paz. Los panificadores confirmaron que los dos quintales de harina que les vende el Gobierno —cada uno a Bs 165— es insuficiente para la cantidad de pan de batalla y surtido que demanda la población.
“Cuando la harina estaba en Bs 150, utilizaba ocho quintales para hacer marraquetas. Para el pan surtido, que lleva manteca, compraba tres quintales. Ahora que la harina está en Bs 320, sólo hago marraquetas con tres quintales —dos del Gobierno y uno del comercio, que no abastece— y con cuatro quintales (hago) pan surtido”, explicó el propietario de una panificadora de la zona Garita de Lima, con lo que confirmó que la producción de marraquetas es cada día menor.
Un quintal de harina permite la elaboración de aproximadamente 650 a 700 marraquetas y hasta 1.300 panes redondos.
Las tiendas y los vendedores de la calle compran de 100 a 2.000 unidades de pan por día.
Otros panificadores, artesanales, aseguran que pese a estar afiliados no acceden a la harina del Gobierno. “Hago dos quintales de marraqueta con manteca para sacar un poquito más y compensar el costo. Los dirigentes están haciendo su negocio con la harina del Gobierno”, denunció otro panificador que prefirió guardar su identidad.
En El Alto, un panificador dijo que no hace pan de batalla hace un mes. “Prefiero hacer pan surtido, porque así no pierdo plata”.
Reacciones
“Si sube el pan, será catastrófico”
MARÍA. Ama de casa que va al horno por el vendaje
“Especialmente cuando escasea el pancito, tenemos que salir temprano y suplicarnos a los panificadores, porque en algo rebaja el precio en el horno. A veces compramos cuatro bolivianos y nos da uno de vendaje (un pancito). Yo diario llevo Bs 3 de pan de la tienda y sólo somos 4 personas. Si sube el pan, será catastrófico”.
“No hay plata que alcance”
FELISA. Tiene cinco hijos y dice que la plata no alcanza
“Todos los días compro pan a las seis de la mañana. Vengo desde la plaza El Cóndor (San Pedro). Tengo cinco niños. En total en la casa somos nueve personas. Es una pena, porque antes comíamos a una y máximo dos marraquetas. Ahora, los chicos no se llenan y los grandes tenemos que privarnos, porque no hay plata que alcance”.
“Los panes son como de Alasita”
INÉS. Madre de familia y critica el tamaño del pan
“Habiendo tantos hornos, no traen pan o no quieren vender a la gente. Hacemos fila desde las 5.30 de la mañana para abastecernos. El tamaño del pan ha reducido mucho y es una pena, porque los chicos ya no se hartan. “Son panes de Alasita; estamos igualando a los panes de Cochabamba; con dos bocados, nadie se llena”.