La ONU pide a Birmania abrir la puerta a la ayuda El número oficial de los muertos supera las 22.000 personas, pero un diplomático advierte que la cifra real podría sobrepasar los 100.000 si no se actúa con prontitud.
LLEGAN LAS CÁMARAS • Las primeras imágenes del desastre de Birmania muestran la muerte de personas y de animales.
Cinco días después de que el ciclón Nagris arrasó con la costa sur de Birmania, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) insiste en la necesidad de que el Gobierno militar abra el país a la ayuda internacional.
Más de 22.000 personas murieron, afirma el Gobierno, pero el principal diplomático estadounidense en Birmania advierte que la cifra real estaría cerca de 100.000 si no se actúa pronto.
En medio de una situación “cada vez más horrorosa”, crece el “riesgo real” de que se generen focos de epidemias, afirmó la encargada de la Embajada de EEUU en Birmania, Shari Villarosa. Ya ha llegado algo de ayuda, pero la ONU sostiene que los organismos humanitarios aún enfrentan grandes trabas.
La junta militar que gobierna el país desde hace 46 años aceptó el ingreso de parte de la ayuda, pero algunas ofertas de asistencia fueron rechazadas, al tiempo que los funcionarios de organismos extranjeros hacen largas colas para obtener su visado.
En el área más afectada por el embate del Nargis el pasado sábado, el vasto delta del Irrawaddy, los sobrevivientes han caminado durante días entre cadáveres en descomposición, en busca de ayuda. Están pasando hambre y sed, y han quedado sumamente vulnerables a las enfermedades, pero las carreteras se encuentran bloqueadas y puede que todavía pase tiempo antes de que los alcance la ayuda.
El último saldo confirmado por las autoridades birmanas situaba las víctimas fatales en 22.464, y estimaba en 41.054 los desaparecidos a consecuencia de los fuertes vientos y la subida de la marea. Se cree que hasta un millón de personas pueden haber quedado sin hogar tras el desastre, que ha dejado miles de kilómetros cuadrados bajo el agua en el delta del Irrawaddy.
Shari Villarosa, encargada de asuntos diplomáticos estadounidenses en Birmania, dijo que los alimentos y el agua potable escasean en el delta, lo que le llevó a calificar la situación de “cada vez más horrorosa”.
El número de muertos podría sobrepasar los 100.000 si las condiciones humanitarias empeoran, dijo Villarosa, citando a una ONG que no quiso nombrar.
Informes desde el delta del Irrawaddy relatan que algunos sobrevivientes se han enfrentado a golpes por un poco de agua o algo de comer. Algunos rompen cocos para beber su leche.
La suma de falta de saneamiento, miles de cadáveres descomponiéndose en el río y la inundación podría resultar en brotes de enfermedades, advierten los organismos internacionales. BBC Mundo
Falta el agua y la comida
“No dormimos por la noche por culpa de los gritos. Quizás son los fantasmas de los vecinos”. En Labutta, una localidad ubicada al suroeste de Birmania golpeada por el ciclón Nargis, los supervivientes deambulan entre cadáveres ennegrecidos.
“La gente no tiene ninguna expresión en la cara. Nunca había visto algo así antes”, explica uno de los supervivientes a una periodista de la AFP que pudo llegar hasta la zona. “Han perdido a sus familias. No tienen ningún sitio dónde ir ni nada qué comer. No saben qué les depara el futuro”, añade.
La localidad de Labutta y pueblos vecinos, que contaban antes de la catástrofe con 90.000 habitantes, fueron devastados y no queda prácticamente comida ni agua potable, dice el superviviente.
Los afectados tienen que compartir con los que van llegando las escasas cantidades de arroz salvaje que tienen. Buscan desesperadamente cocos, cuya corteza impide que las bacterias ataquen el interior de la fruta.
El sector de Labutta, en la desembocadura del delta del río Irrawaddy, quedó sumergido tras el paso devastador del ciclón Nargis el pasado fin de semana. El agua subió hasta más de seis metros, cubriendo incluso las cimas de los árboles, explicaron varios supervivientes. Labutta, AFP
DATOS DE BIRMANIA
Cifras • Estado de Asia suroriental, con 676.580 km2 de superficie y 50,52 millones de habitantes. Su capital es Naypytaw, desde el 2007.
Gobierno • El poder político lo ejerce una Junta Militar que preside el general Than Shwe. El idioma es el birmano. El 85% de la gente es budista.