La inseguridad acecha más a los periodistas Los reporteros temen ser víctimas de violencia, como no sucedía antes, y piden garantías para ejercer su labor. El Vocero dijo que el Presidente le encomendó la misión de frenar los ataques.
Las reiteradas agresiones a la prensa en diversos puntos del país, provocaron recelo e inseguridad en los periodistas, quienes, como no sucedía antes, ahora temen por su integridad física.
Hoy, 10 de mayo, se celebra el Día del Periodista, en una coyuntura marcada por la violencia ejercida, particularmente por los movimientos sociales, en contra de los reporteros. Desde marzo del 2006, los casos suman al menos 29, incluido un deceso.
“En este último tiempo, la coyuntura política ha cambiado y lastimosamente no hay seguridad para nosotros los periodistas”, afirma José Luis Toro (PAT).
Añade que, fruto de los discursos políticos, la gente desconfía hoy de la prensa. Para Bernabé López (Red Uno), la situación es tal que uno debe saber hasta dónde inmiscuirse en conflictos o investigaciones.
Esaú Aliaga (radio Carlos Palenque) dice que uno sólo cumple con su trabajo “y no tenemos culpa de los sucesos ocurridos”.
Álvaro Irusta (Bolivisión) relata que para la cobertura del domingo 4 de mayo en Santa Cruz, “he tenido que prestarme un chaleco antibalas para poder salir, ya que hay mucho temor”.
La sensación de inseguridad la comparte Miroslava Cortez (Fides), quien cree que “es hora de que alguien haga algo para darnos garantías. Nuestras vidas corren riesgo”. De igual manera piensan Williams Ramírez (El Extra) y Eddy Andrade (Erbol), quien dice que “cuando cubrimos un tema complicado, en el medio, lo primero que preguntan es cómo está el equipo (...), no existen garantías y eso les da más alas a los que apoyan al Gobierno y nos ven como sus enemigos”.
Ante los hechos, el vocero del Palacio, Iván Canelas, informó ayer que el Gobierno conversará con los sectores sociales para lograr un acuerdo y evitar más agresiones a los comunicadores.
“El Presidente, en persona, nos ha encomendado hacer un trabajo para que se evite, en el futuro, cualquier tipo de agresiones a los periodistas”, dijo Canelas, según un reporte del Palacio.
Pedro Gemio, director nacional de Noticias de TVB, explica que recomiendan a sus periodistas trabajar con cautela y no exponerse demasiado, política compartida por el director de radio Panamericana, Daniel Sánchez, quien también ordena el retiro del periodista cuando su integridad física peligra.
Roberto Aguirre, jefe de Información de El Deber, admite que la coyuntura les obligó a “enviar periodistas encubiertos”, ya que “identificarse como periodista, ahora puede resultar peligroso”.
El jefe de Prensa de radio Fides, Nicolás Sanabria, asegura que existe recelo en los periodistas por la acción de “grupos de choque que incitan a la violencia”.
Historias de periodistas agredidos
Carlos Quispe murió debido a una golpiza
CARLOS QUISPE. Periodista de Pucarani
Carlos Quispe Quispe era estudiante de Comunicación Social en la UMSA. Cada mañana se trasladaba de La Paz a Pucarani donde trabajaba de locutor de la radio municipal Pucarani. Su labor consistía en informar y poner música. El jueves 27 de marzo de este año, un grupo de personas, al mando de la dirigencia del Comité de Vigilancia, irrumpió de golpe en la cabina y destrozó todo lo que había a la vista. La acción penal estaba asociada con una demanda de renuncia del Alcalde. Carlos, quien al parecer trató de proteger los equipos que él consiguió, recibió un golpiza que lo dejó inconsciente. Cuando las autoridades lo hallaron, Carlos fue llevado a un centro de salud, pero por la gravedad de las heridas llegó a La Paz. Dos días después murió. Nunca se detuvo a nadie.
“Trataba de cuidar la cámara del periódico”
MIGUEL CARRASCO. Fotoperiodista de La Razón
“Mi compañero y yo cubríamos, el 3 de mayo, el cabildo de los colonizadores en Yapacaní. Nos separamos un momento, él para hablar con los dirigentes y yo me quedé con los manifestantes tomando fotos. Todo estaba bien hasta que alguien incentivó a la turba a atacar la sede autonomista. Yo obtenía las imágenes de los hechos cuando arrancaron el letrero de esa instalación para quemarlo. Ese momento alguien me señaló y dijo que yo era un periodista de Santa Cruz. Una turba me persiguió y traté de huir, pero recibí un puñetazo y me vi rodeado por unos 30 hombres que me atacaron con palos y patadas en la cabeza y el cuerpo. Trataba de proteger la cámara del periódico, era lo único que podía hacer. Un palazo en la cara me aturdió y me quitaron el equipo y mi billetera. Me suturaron los labios y tengo policontusión”.
“Eran más de 300 comunarios y nos golpearon”
LIMBERTH SÁNCHEZ. Periodista de Bolivisión
“El 26 de febrero fuimos brutalmente agredidos cuando realizábamos la cobertura de un triple linchamiento en Epizana (Cochabamba). Cuando llegamos al lugar, estaban ejecutando a los policías, estaban consumando el hecho. De pronto empezaron a gritar ‘qué hace la prensa ahí’. Tratamos de protegernos, pero fue inútil. A mi compañero, Edson Jiménez, le arrebataron la cámara; más de 300 comunarios nos golpearon con todo, palos, piedras y patadas, entre hombres y mujeres, muchos en estado de ebriedad. El ataque duró al menos 20 minutos y yo sólo atinaba a defenderme con el cable del micrófono. Los dos salimos apenas a la carretera en medio de golpes. Tuve baja médica por dos semanas y Edson aún continúa con la suya, le rompieron los ligamentos, no puede caminar y tiene trombosis en la pierna”.
“Nos agarraron a palos, tuvimos que escapar”
FRANCO CONCHARI. Periodista de la red Uno
“El 4 de mayo cubría el cabildo en El Alto con el camarógrafo Marco Ayllón. Nos enteramos de que una turba quemaba el Canal 24; la gente estaba hostil. Empezamos a grabar de lejos porque, como periodistas, queríamos cumplir con nuestra función, pero un grupo de personas comenzó a lanzarnos piedras, luego nos empujaron, nos agarraron a palos, y tuvimos que escapar. Habían delincuentes. A mí me rompieron la cabeza con una piedra y me robaron, pero Marco fue el más lastimado, porque lo arrastraron”.
“Me dieron un puñete que me marcó la cara”
JENNY AVIZA. Periodista de Patria Nueva
“El 27 de septiembre del año pasado, después del paro cívico en Santa Cruz, miembros de la Unión Juvenil Cruceñista me amenazaron, me dijeron que si seguía informando me iban a encontrar. Al día siguiente, en la puerta del Canal 7 en Santa Cruz, un coche negro se detuvo, dos tipos bajaron de él y me tiraron al piso. Me quitaron todas mis pertenencias y me insultaron, me dieron un puñete que me marcó la cara. Presenté una denuncia ante la Fiscalía y el caso se está siguiendo, la Policía también está haciendo la investigación”.
“Me empujaron a patadas y fui encañonada”
ADRIANA GUTIÉRREZ. Periodista de PAT
“El 26 de noviembre del 2007 fuimos a Sucre. Durante la cobertura de la Constituyente, más de 100 policías nos cercaron a mí, al camarógrafo Pablo Tudela y a un colega más. Nos empezaron a gritar insultos y decían ‘hoy día van a morir’. Nos patearon y pegaron con la parte posterior de sus armas. Minutos más tarde, me agarraron a empujones y patadas y de pronto me vi encañonada, ‘hoy te vas a morir, es el día de tu muerte’, repetían. Lo único que hice fue levantar las manos. Unos jóvenes nos ayudaron y nos resguardaron en su casa”.
“Nos obligaron a hacer guardia toda la noche”
WILMA PÉREZ. Periodista de La Razón
“En marzo del 2007, el fotógrafo David Guzmán y yo fuimos a cubrir un bloqueo de vías protagonizado por pobladores de la provincia Aroma, que pedían la salida de la Empresa de Luz y Fuerza. Después de que se llegó a un acuerdo en Sica Sica, intentábamos regresar, pero comunarios nos retuvieron en Patacamaya. Intentaron volcar la camioneta en que viajábamos, pincharon las llantas y nos obligaron a salir del coche. Los agresores nos mantuvieron en vigilia, toda la noche”.
“Medio centenar de gente intentó lanzarnos al río”
ALEJANDRA ARRIEN. Periodista de La Razón
“En julio del 2006, el fotoperiodista Nicolás Quinteros y yo realizamos una cobertura sobre el contrabando en Desaguadero. Tras varias horas de trabajo, y a punto de abandonar el lugar, medio centenar de contrabandistas nos cerraron el paso e intentaron quitarnos la cámara. Como nos resistimos, nos llevaron a empujones hasta el borde del río para lanzarnos en él, y Nicolás tuvo que entregarles la tarjeta con el material gráfico, para que nos dejaran ir. Más de 10 hombres vigilaron nuestro alejamiento”.
“Repetían a cada instante que me iban a violar”
ADRIANA BARRIGA. Periodista de La Razón
“El 6 de marzo, Adolfo Cerrudo, miembro del llamado ‘comité cívico popular’, y otras personas, apedrearon lugares públicos en La Paz. Yo hacía la cobertura y Cerrudo, al advertir mi presencia, le dijo a su gente que yo era una infiltrada. Empezaron a seguirme y me preguntaban si era de La Razón, me cortaron el paso y me acorralaron contra un kiosco y Cerrudo dijo: “¿Cuánto cuesta tu culo?, te vamos a violar”, repetían constantemente que lo harían; en eso pasó un policía, atiné a pedirle ayuda y me dejaron”.
“Impidieron que cumpla mi labor; me amenazaron”
YANDIRA CLAROS. Periodista de Erbol
“Yo me encargo de cubrir a los pueblos indígenas, por lo que estuve en Camiri durante los problemas. El 9 de abril de este año, cuando (los ganaderos) cercaron el hotel donde estaba la ministra (Susana) Rivero, una vecina camireña comenzó a insultarme, asegurando que Erbol es un medio oficialista. El 13 del mismo mes, estaba en un coche de los que intentó ingresar a Cuevo. Personas que no eran de la zona nos detuvieron e impidieron que cumpla mi trabajo y me amenazaron”.
“Me dijo que me estaban haciendo seguimiento”
MARITZA ROCA. Periodista de radio Marítima
“Varios periodistas estábamos en el hotel Santa Cruz, donde se instaló el centro de información para la cobertura del referéndum del 4 de mayo. Allí llegó un grupo de personas lideradas por Romeo Amodeo Amorín, que vino a denunciar un supuesto fraude. Entonces comenzaron a gritar a los periodistas cruceños. Una de ellas, Brenda Segovia, de 17 años, me dio un puñetazo fuerte en la cara. Después nos trató de ‘malditos’ y me dijo que me estaban haciendo seguimiento y que me iban a matar”.
“Amenazaron incluso con matarme”
NORBERTO BOHÓRQUEZ. Camarógrafo de Canal 7
“A partir del 6 de agosto del 2006, cuando se dio inicio a las sesiones de la Asamblea Constituyente en Sucre, empecé a recibir amenazas de grupos de choque de esa ciudad; eran jóvenes universitarios, porque en ese entonces la Federación Universitaria Local (FUL) tenía presencia fuerte en las movilizaciones. Gracias a Dios, yo no recibí una agresión física pero me amenazaron incluso con matarme. En las marchas gritaban que iban a acabar con los medios estatales y que iban a tomar el Canal 7”.