Hay 4 grupos que manejan los “remates” Los propietarios de un local nocturno que cuenta con licencia de funcionamiento suelen tener al menos dos centros más que funcionan ilegalmente. Una concejala reconoció el problema y anunció que se analizará para darle una solución.
Cuatro grupos empresariales tienen redes de night clubs y bares que trabajan de noche y están en Miraflores, Sopocachi y el centro de La Paz. Después de las 4.00 de la madrugada, llevan a sus clientes a diferentes casas en otros puntos de la ciudad, conocidos como “remates”.
Sus locales sobreviven a operativos policiales y ediles. En el peor de los casos, se cierran un tiempo. Algunas de las autoridades hablan del tema, pero piden que no se las identifique.
Las fuentes afirman que cada uno está a cargo de dos locales como mínimo en diferentes sectores de la urbe. Revelaron los nombres de los cuatro principales empresarios, y afirmaron que son poderosos. Uno estableció incluso que nada se puede hacer en contra de ellos.
Mientras corre el rumor de que los dueños de los centros nocturnos cuentan con la protección de autoridades policiales y municipales, que cierran los negocios, pero se reabren semanas después, otra autoridad dijo que eso pasa por negligencia y porque los dueños no hacen caso a la norma, “no es por falta de control ni por falta de normativas al respecto”, aseveró.
“Hay una familia por la cancha Zapata que tiene locales en Villa Fátima y algunos sectores más de la ciudad. Hicimos un seguimiento y lo comprobamos, aunque eso puso en riesgo mi vida”, contó el dirigente vecinal Guillermo Málaga.
Una autoridad que tiene relación con seguridad ciudadana explicó que cuatro grupos son los que manejan el negocio. “Por ejemplo, se dice que el dueño de un club que queda en la avenida Bush (Miraflores) también es dueño de hasta seis locales más en Sopocachi y Miraflores”.
El intendente municipal, Rodrigo Rodríguez, aseveró que existen redes que lideran estos espacios nocturnos. “Son familias o pequeñas empresas que manejan dos, tres, cuatro, hasta cinco locales”, señaló pero no precisó nombres.
El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, Adolfo Espinoza, aseveró que hay conexiones entre los dueños de los locales más lujosos de La Paz. “Es decir que existe una mafia”.
Al respecto, una ex autoridad de la comuna paceña, que prefirió guardar su identidad, dijo que el propietario de otro night club, supuestamente de categoría, ubicado cerca del Puente de las Américas, es también dueño de por lo menos cuatro locales más en la urbe paceña, y otros en Cochabamba, Santa Cruz y en Chile.
Un trabajo de investigación sobre trata de blancas, publicado en una web de Derechos Humanos, revela que estos locales paceños son manejados por organizaciones dedicadas al comercio sexual y dejan sus negocios a cargo de terceras personas.
La anterior semana, los bares El Caballito y Vivians fueron intervenidos por la Policía y la Guardia Municipal. Se los allanó en el día. En el primer caso, las autoridades revelaron que se encontraron menores, y en el segundo, droga. Además, expendio de bebidas adulteradas.
Esos locales son los llamados “de remate” porque, según explicó el intendente Rodríguez, atienden a su clientela desde las 4.00 hasta después del mediodía. Ofrecen tragos y compañía en el día.
Rodríguez relató también que supo que “una sola familia tenía por lo menos ocho o nueve locales que empezaban a funcionar a las 3.00”.
El comandante de la Guardia Civil, mayor Augusto Russo, manifestó que en las intervenciones que realizan “identificamos familias que se dedican a la apertura de bares y cantinas, de remate y otro tipo de labores”.
Advirtió que en muchos casos “los administradores de los locales que funcionan en la noche llevan en vehículos particulares a los clientes hasta sus remates, que se ubican en casas”.
La autoridad afirmó que lo importante sería erradicar los grupos que manejan este tipo de locales, “pero lamentablemente no se puede, es muy difícil cambiar de conciencia y ver de diferente manera la realidad de nuestro país”.
Este medio trató de establecer cuántos locales nocturnos hay sólo en el Macrodistrito Centro de La Paz y si las autoridades saben de la existencia de estos centros de remate. Pero, no hay datos concretos. Se intentó entrevistar a la subalcaldesa Cecilia Ramos durante dos días, pero su secretaria dijo que la autoridad se encontraba en constantes reuniones y no podía.
“Una sola familia tenía por lo menos ocho o hasta nueve locales que empezaban a funcionar a partir de las 3.00 en La Paz”.
“Los administradores de los locales llevan en coches particulares a sus locales de remate, que tienen en muchos lugares de La Paz”.
Entrevista
“Ese problema existe en todo el municipio”
JUANA ALANOCA. Concejala del Macrodistrito Centro, de La Paz
¿Conoce de algunos grupos específicos que manejan los locales nocturnos en La Paz?
Yo no tengo conocimiento de eso, pero estamos haciendo un seguimiento. Nos reuniremos la próxima semana con las subalcaldías y las juntas vecinales para tratar estos temas de seguridad ciudadana, que justamente van a traslucir esos temas sobre los bares y cantinas.
Si bien existen locales que tienen licencia de funcionamiento, hay otros que no la tienen.
Lamentablemente hay muchos de esos. Una estadística no le puedo dar, pero sí existen. Si bien hay los que tienen licencia, esto debería ser controlado por las subalcaldías. Que los locales den cumplimiento a todos los requisitos, para otorgarles el permiso.
¿Existen los centros nocturnos llamados de “remate”?
Claro, pero justamente quienes tienen que hacer un control estricto son las subalcaldías. Verificar si los locales tienen licencias para diferentes rubros.
¿Cuál es el objetivo central de la reunión que se llevará a cabo la próxima semana?
Es saber cuál o cuáles son los problemas. Indudablemente tocaremos el tema de esos locales que están causando todos esos conflictos para la sociedad.
¿Conoce de alguna denuncia al respecto?
A la oficina no llegó ninguna, pero todos los concejales tenemos conocimiento (de ese tema), porque es un problema que existe en todo el municipio paceño.