Al menos 10 mil muertos por un sismo La provincia Sichuán fue la más afectada por el temblor de 7,8 grados en la escala de Richter. Las tareas de rescate continúan, hay alumnos y obreros en edificios destruidos.
TRAS LA TRAGEDIA • Grupos de personas buscan a sus familiares en un edificio caído de Duijiangian. Pasó ayer.
Al menos 10.000 personas murieron ayer en un terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter que afectó sobre todo a la provincia china de Sichuán (suroeste), pero también a las vecinas, anunciaron las autoridades, admitiendo que la situación es ´peor´ de lo temido.
´La situación es peor que lo que habíamos estimado previamente y necesitamos más gente para que nos ayude´, dijo a primeras horas del martes el primer ministro chino, Wen Jiabao.
El balance anterior elaborado con datos de los diferentes poderes locales indicaban que 8.533 personas murieron en Sichuán, 48 en la provincia de Gansu (noroeste), 61 en la de Shaanxi (noroeste), 50 en la ciudad de Chongqing (suroeste) y 1 en la provincia de Yunnán (suroeste).
El epicentro del sismo se localizó en el distrito de Wenchuán, a 93 km de Chengdu, capital de la provincia de Sichuán y donde viven más de 10 millones de personas, precisó el Instituto Nacional de Geofísica de Estados Unidos (USGS).
La zona del epicentro sigue inaccesible, informó la agencia China Nueva, relatando que un equipo de rescate que trató de acceder a ella se tuvo que parar a 90 km de su destino porque las carreteras de esta zona montañosa están inutilizables. ´Hacemos lo que podemos, pero las carreteras están cubiertas de piedras y rocas´, declaró Li Chongxi, responsable del equipo.
Las autoridades trataron de enviar cuatro helicópteros, pero las fuertes lluvias les impidieron llegar, señaló la cadena de televisión china CCTV.
El sismo ocurrió a las 14.30 locales (6.30 GMT; 2.30 hora boliviana) y provocó el derrumbe de edificios que albergaban a un gran número de personas, como un instituto en la ciudad de Dujiangyan en el que murieron 50 estudiantes y en el que 850 seguían atrapados. El lunes por la noche, el primer ministro chino, Wen Jiabao, visitó el instituto siniestrado y prometió la llegada de más equipos de socorro y del ejército. ´Incluso si sólo hay un 1% de posibilidades, haremos todo lo posible por sacarles de ahí´, aseguró a los padres de los alumnos atrapados.
También en la provincia de Sichuán, el terremoto derrumbó un hospital y dos fábricas químicas, cuyo desplome dejó a cientos de empleados sepultados y obligó a la evacuación de unas 6.000 personas, según China Nueva.
Los habitantes de Chengdu, contactados explicaron haber sentido un fuerte temblor, que rompió los cristales. Sin embargo, no hablaron de víctimas.
El aeropuerto internacional de esta ciudad de más de 10 millones de habitantes fue reabierto al final de la jornada.
Muchos habitantes de esta ciudad pasaban la noche fuera de sus casas por miedo a las réplicas. ´La mayor parte de la población de Chengdu está fuera, en los parques, en el estadio, en la plaza y duermen fuera´, explicó Bertrand Hartemann, un francés que trabaja en esa ciudad.
Los temblores de tierra se dejaron sentir a miles de kilómetros, en Shanghai, Pekín, Hong Kong y Taipei, en la isla de Taiwán. ´Todo se ha movido y he notado como un vértigo´, explicó Lilian Wu, un ejecutivo que trabaja en la torre más alta de Shanghai, la Jinmao Tower.
´A todo el mundo le entró el pánico y salimos´, dijo Shen Jie, un empleado que trabaja en la 19 planta del Shanghai Bank Tower.
En Pekín, centenares de ejecutivos abandonaron precipitadamente sus oficinas y se colga- ban del teléfono móvil tratando de hablar con sus familiares.
Las instalaciones olímpicas que albergarán los Juegos Olímpicos en agosto tampoco sufrieron daños. El Gobierno chino anunció una partida de 200 millones de yuanes (29 millones de dólares) para socorrer a los damnificados por el seísmo.
Numerosos mandatarios de todo el mundo enviaron mensajes de condolencias y apoyo a China y ofrecieron su ayuda, desde el presidente estadounidense George W. Bush a la canciller alemana Angela Merkel, pasando por el presidente ruso Dmitri Medvedev. China es un país afectado con frecuencia por los terremotos. Chongqing, China, AFP
Testimonios
“Todo era muy surrealista”
CASPER OPPENHUISDEJONG. Empleado de una empresa.
“Estábamos en una calle estrecha donde todo se comenzó a sacudir. Las alarmas de los automóviles se dispararon y se escuchaba cómo los vidrios de las ventanas se rompían unas con otras. Edificios enteros fueron evacuados. La gente estaba en estado de pánico, especialmente cuando los teléfonos dejaron de funcionar. El tráfico estaba embotellado, todo era muy surrealista”. BBC Mundo
“Se movía la tierra”
GILLES BARBIER. Un residente.
“Daba miedo. Durante las últimas dos horas, creo que cada 20 ó 30 minutos, podíamos sentir cómo se movía la tierra´, dijo Gilles Barbier cuando recordó el potente temblor. Gao Shangyuan, un residente que ayuda en las labores de rescate, le declaró a la agencia china Xinhua “algunos se lanzaron de las ventanas y otros corrieron por las escaleras que no se derrumbaron”. BBC Mundo