El difícil momento de YPFB Esta preocupante situación hace que sea de absoluta urgencia resolver los conflictos de YPFB; quizá ha llegado el momento de que la designación del Presidente de la empresa surja, como debe ser, de una selección a cargo del Congreso Nacional.
El presidente interino de YPFB, Santos Ramírez, maestro de profesión, ha hecho saber que esa empresa estatal se propuso acelerar la compra de equipos petroleros para ingresar en el área de exploración y perforación.
Resulta correcto esperar que una empresa petrolera se plantee incursionar en actividades productivas en lugar de mantenerse en lo que en esa industria se llama el "downstream", aludiendo a que administra el flujo de distribución y entrega.
El problema es que, en este momento, como lo ha comprobado Ramírez en sus primeros esfuerzos por contactar a proveedores de este tipo de equipos, hay tal demanda mundial que las listas de espera son de hasta dos años. Además de que, en vista del incremento en el precio del acero, las fábricas que producen tubos para la industria petrolera aclaran siempre que sus precios podrían ser incrementados durante la espera.
Pero, antes de chocar con esos problemas, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) todavía tiene que buscar la fuente de los recursos económicos que necesita para concretar los pagos anticipados exigidos por las proveedoras de materiales de esta industria, que, por lo demás, refleja en sus costos los precios del crudo.
Y no sólo necesita fondos para ese cometido, sino para echar a andar a Yacimientos con el impulso estatal, porque así se lo ha propuesto el gobierno de Evo Morales. El pasado martes 13, Ramírez admitió que la empresa aún no ha sido refundada porque no cuenta con recursos. En ese sentido, anticipó que está en curso una estrategia para la búsqueda de una fuente de financiamiento.
Aun así, los conflictos de YPFB suman y siguen. Hasta ahora, el criterio con que se han producido las designaciones de los funcionarios de la empresa tiende a perjudicarla. Las calificaciones profesionales no son tomadas en cuenta en el nuevo criterio de selección y esto podría pasar inadvertido cuando la empresa se mantiene en el área del "downstream", pero también estallar en crisis cuando se aplique para elegir a los profesionales del área del "upstream", es decir, de la producción.
Los problemas de YPFB para aprovisionarse de equipo petrolero podrían ser resueltos con recursos oportunos; sin embargo, se necesitará de un esfuerzo diferente, y quizá más difícil, cuando se traten de cambiar los criterios con que se realizan los nombramientos actualmente.
La producción de petróleo y gas está mostrando tendencias decrecientes, lo que se refleja en la reducción de las exportaciones y las restricciones que limitan la entrega de gas a los bolivianos, mientras suben las importaciones de derivados.
Esta preocupante situación hace que sea de absoluta urgencia resolver los conflictos de YPFB; quizá ha llegado el momento de que la designación del Presidente de la empresa surja, como debe ser, de una selección a cargo del Congreso Nacional. Para esa selección deberían postular solamente los profesionales del sector, y los políticos, abstenerse.
Los tiempos se acortan y YPFB debe resolver sus problemas con realismo. Esto podría abrir la esperanza de evitar una crisis que los expertos prevén para el caso de que no haya una recuperación rápida de la producción.